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La historia más enternecedora de la Navidad nos llega desde el cálido Brasil, concretamente desde la ciudad de Inhuma, en el norteste del país. Un cachorrito de perro que fue abandonado en las calles encontró su refugio en la cuna del niño Jesús en un Belén que estaba en proceso de decoración en una de las plazas de la ciudad. Ante la ausencia de Jesús, el cachorro se tumbó en la cunita, donde fue encontrado durmiendo por una familia.

Nádia Rosangela estaba dando un paseo con su marido y su hijo, de dos años, cuando encontró al inusual personaje en el pesebre: «Se trata de una escena muy entrañable, especialmente para los cristianos», relataba en el portal Cidade Verde: «El cachorro dormía todo el tiempo. Otras personas entraron, tomaron fotos, se admiraron, siguieron hablando y él seguía plácidamente dormido. En ningún momento abrió un ojo o se movió. Era una imagen muy bonita, hermosa y pura», añadió.

La mujer compartió las fotos del cachorro en las redes sociales, con la intención de encontrarle un hogar. «Desafortunadamente, no me lo pude llevar porque ya tengo tres perros y doce gatos adoptados», explicó. La publicación de Nádia se hizo viral, y apenas unos días después se confirmó que otra familia de la localidad había adoptado al perrito.


El cachorro fue bautizado inicialmente con el apropiado nombre de Jesús, si bien, tras descubrir que era una hembra, le cambiaron el nombre y ahora se llama María.

Visto en Cidade Verde, vía RT y La Vanguardia.