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Las hermosas y robustas zanahorias gigantes que hoy tiñen de naranja nuestras ensaladas son tan “naturales” como la ensaladera de vidrio que las contiene. Las zanahorias en su estado natural son unas raíces endebles y bastante insípidas, de color púrpura y blanco.

La zanahoria empezó a domesticarse hacia el 3.000 a.C. en Afganistán, inicialmente no por su raíz sino por sus hojas y semillas aromáticas, como hacemos con sus parientes cercanos, el perejil, el hinojo o el comino.

No fue hasta el siglo XVI cuando los holandeses empezaron a investigar para ese color naranja característico que asociamos tanto a la zanahoria como a la Casa de Orange mejorar la especie, y darles, la casa real de los Países Bajos. Los holandeses produjeron y cruzaron las cuatro variedades que hoy consumimos: la Early Half Long, la Late Half Long, la Scarlet y la Long Orange.

El caso de la zanahoria es extrapolable a todas las frutas y verduras que vemos en el supermercado, versiones mejoradas tras siglos de mestizaje e hibridación de sus lejanos parientes silvestres. Así han evolucionado algunas de las frutas y hortalizas más populares de nuestras mesas:

El plátano

Silvestre

Han transcurrido unos 7.000 años desde que los plátanos fueran domesticados por los nativos de Papúa Nueva Guinea. Antes de su domesticación, las bananas estaban llenas de semillas, rodeadas de una pulpa blanda y dulce, parecida a las actuales chirimoyas.

Las bananas silvestres están en fase de extinción y apenas pueden encontrarse árboles maduros en Madagascar. Dado que las bananas son clones, las enfermedades pueden propagarse con gran velocidad, y son muy vulnerables a plagas y hongos.

Domesticado

La fruta más consumida en todo el mundo se considera la cuarta cosecha más valiosa del planeta y está repleta de beneficios para la salud. Si bien los modernos plátanos tienen pequeñas semillas, no tienen ningún papel en la reproducción.

En en 150 países de todo el mundo se cultivan en torno a 1.000 variedades de plátanos. La variedad más común es la Cavendish, entre 50 subdivisiones. En tanto carecen de variedad genética, la amenaza de diversas enfermedades es una contante espada de Damocles sobre esta fruta.

La primera variedad de plátano cultivada a la gran escala fue Big Mike, en Norteamérica y Europa durante el siglo XIX. La que consumimos actualmente pertenece al grupo de Musa Acuminata y se empezó a desarrollar en torno al 650 d.C. en África. Canarias abastece el 60% de los plátanos que se consumen en Europa, de la variedad Cavendish.

Sandía

 Silvestre

La planta tropical de la sandía ha existido durante milenios pero es completamente diferente a la que conocemos hoy en día. En su variedad silvestre tenía más semillas de las que tiene hoy un melón, y su carne era más pálida y menos roja. La sandía crecía en una amplia franja de tierra, desde el norte de África hasta la India oriental.

Los arqueólogos han descubierto semillas de sandía de 5.000 años de antigüedad en Libia y de 4.000 años en tumbas egipcias. Las pinturas de aquella época revelan una forma distinta y una carne interior muy diferente a la actual.

La imagen de arriba está pintada por el pintor del siglo XVII Giovanni Stanchi. La sandía de aquella época tenía un gusto amargo o directamente insípido. Algunas eran más dulces gracias al cultivo selectivo de semillas de las variedades más ricas en fructosa.

Domesticada

La sandía ha cambiado drásticamente gracias a la meticulosa hibridación durante los últimos tres siglos. Las sandías ancestrales tenían un diámetro de cinco centímetros y pesaban 70 gramos, mientras las actuales pueden superar el medio metro de diámetro.

Las sandías sin semillas se producen al cruzar una sandía doble (tetraploide, con cuatro grupos de cromosomas) con una normal (diploide, dos grupos de cromosomas), originando una variedad triploide, con tres cromosomas.

El cambio más notable en cuanto al sabor se refiere al amargor, que aparecía en un solo gen. Al eliminar este gen, el sabor amargo desapareció paulatinamente de la sandía hasta alcanzar el característico dulzor actual.

Maíz

Silvestre

Tal vez el ejemplo más emblemático de la selección artificial es el maíz dulce de América del Norte, que fue criado a partir de la casi nada comestible planta teocintle. El maíz fue domesticado por primera vez en el año 7000 antes de Cristo, y estaba muy seco, de acuerdo con la infografía del profesor de química James Kennedy.

Domesticado

Hoy en día, el maíz es 1.000 veces más grande de lo que era hace 9.000 años y mucho más fácil de pelar. También contiene un 6,6 por ciento de azúcar, en comparación al 1,9 por ciento de su planta inicial.

Berenjena

 Silvestre

La historia de la domesticación de la berenjena está bien documentada. Es originaria de África, pertenece a la familia de las solanáceas y su primer cultivo tuvo lugar en Asia. Los investigadores han descubierto que dos distintos linajes de berenjenas se expandieron drásticamente durante los últimos dos millones de años.

Entre los siglos I a.C. y I d.C. la berenjena era redonda, de color verde y mucho más amarga de lo que resulta hoy. Las referencias botánicas chinas de entre los siglos VII y XIX aprecian un cambio en la forma y el sabor, mientras los tratados árabes del siglo XII en España ya daban consejos para cultivar mejores y más sabrosas berenjenas.

Domesticada

Las berenjenas modernas vienen en varios tonos de blanco, rojo, púrpura, magenta o con bandas, y tienen menos semillas en comparación con sus ancestros. Su interior suele ser blanco o cremoso. Al recolectarse en su juventud, no son tan amargas como acostumbraban a ser, si bien su gusto depende mucho de cómo son cocinadas.

La crianza selectiva ha llevado a que sean más largas, esbeltas y de piel fina, y su forma menos redondeada que la de sus progenitores. Su textura esponjosa es utilizada de forma muy distinta en la mayoría de las tradiciones culinarias. Está compuesta en un 90% de agua, y tiene un gran número de antioxidantes y nutrientes como el potasio o el magnesio.

Melocotón

Silvestre

Los melocotones solían ser frutas pequeñas, como la cereza, con poca carne. Pero fueron domesticados alrededor del año 4000 antes de Cristo por los antiguos chinos. Su sabor era terroso y ligeramente salado, como una lenteja.

Domesticado

Pero después de miles de años de selección artificial por los agricultores, los melocotones son ahora 64 veces más grandes, 27 por ciento más jugosos, y un 4 por ciento más dulces que sus abuelos.

Con información de Directo al Paladar, Try Biotech, Insider, Wikipedia y Descubre tu mundo.