Cien personas, con mascarilla y cada cual bailando en su correspondiente círculo dibujado en el suelo. Así fue la primera fiesta de música electrónica celebrada en Europa con las normas de distanciamiento social. Tuvo lugar en Coconut Beach, un local al aire libre en Münster (Alemania) y fue organizada por el colectivo Taka Tuka, tal y como informa el medio especializado Clubbin Spain.

La fiesta tuvo lugar en horario diurno, de 2 de la tarde a 10 de la noche, y asistieron únicamente cien personas, en un local que, durante la vieja normalidad, podía llegar a acoger a 2.000. Para que el evento fuera rentable, la promotora vendió las entradas a 70 euros (incluyendo bebida y comida por 21 euros), que, a pesar de su elevado precio, se agotaron a los 15 minutos de ponerse en venta.

Entre los requisitos de seguridad exigidas por la localidad alemana estaban la obligatoriedad de llevar mascarilla (que podrían comprarse a la entrada del local), y no salirse del especio asignado a cada asistente, consistente en una mesa y un espacio de pista de baile dibujado en el suelo, de modo que se estuvieran en todo momento a un mínimo de metro y medio del resto de los danzantes, tal y como puede apreciarse en el vídeo compartido en Twitter por Resident Advisor:

Gerd Janson, el cabeza de cartel, rebajó su caché un 80% para poder sacar adelante la sesión. Los organizadores reconocen que la intención de la fiesta no era dar beneficios sino, más bien, «dar señales de vida». 

Fiesta en el auto(bahn)

Que los alemanes andan con ganas de fiesta desde que empezó el confinamiento (suave, en su caso) es algo que ya sabíamos en Strambotic: el pasado 30 de abril, un club de Düsseldorf organizó una ‘rave’ para 250 coches en un autocine en el que 500 personas (2 máximo por auto) bailaron y tocaron el claxon a ritmo de cuatro DJs. Apoteósico.

Visto en  Clubbin Spain. Con información de Resident Advisor y Strambotic.