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Un reciente estudio científico ha confirmado lo que ya sabían los terapeutas que trabajan con ayahuasca: la indudable eficacia del brebaje amazónico en la salud mental de sus consumidores, desde la depresión hasta la ansiedad, pasando por las adicciones, íntimamente relacionadas con las dos patologías anteriores.

Más de la mitad (56%) de los 380 consumidores asiduos de ayahuasca encuestados han abandonado o reducido significativamente el uso de psicofármacos, incluyendo antidepresivos, ansiolíticos y analgésicos, según concluye el informe ‘La ayahuasca en España, una evaluación de las personas participantes en ceremonias de ayahuasca utilizando indicadores de salud pública’ [.pdf], que ha presentado la Fundación ICEERS esta mañana en Madrid de la mano de la Plantaforma para la Defensa de la Ayahuasca.

«Se trata de un informe pionero en su campo, porque es la primera vez que se utilizan indicadores de salud pública para establecer el efecto a largo plazo de la ayahuasca en la salud de los consumidores», explica José Carlos Bouso, director científico de ICEERS y co-autor, junto con Genís Oña, del informe.

Las conclusiones del estudio son contundentes: el 96,6% de los encuestados tiene una percepción positiva de su salud, un porcentaje sensiblemente por encima del 74% de la población general. Además, sólo un 14% refirió padecer enfermedades crónicas, un porcentaje cuatro veces inferior al de la media de la población española, con un preocupante 56%.

La mayor parte de los 380 encuestados han participado en ceremonias de ayahuasca una o dos veces en los últimos seis meses, un consumo puntal muy lejos del «uso compulsivo de la misma, lo cual sería un indicador de dependencia», según el informe y alejado de la imagen distorsionada que proyectan ciertos medios de comunicación, que meten la ayahuasca en el mismo saco que otras drogas de abuso.

Muy al contrario, la ayahuasca viene utilizándose con éxito desde hace décadas para ayudar a superar adicciones con drogas de abuso, incluyendo cocaína, heroína, alcohol y tabaco.

Ayahuasca contra la depresión

La pandemia de coronavirus trae consigo otra insidiosa pandemia: la de depresión, tanto por el aislamiento como por el desempleo y la caída en la pobreza. Las personas que acuden al médico por depresión suelen salir de la consulta con un antidepresivo, pero la eficacia de estos psicofármacos está en entredicho, cuando no son directamente letales.

He hablado con decenas de facilitadores y chamanes de ayahuasca, y todos me han relatado el mismo fenómeno: personas que acuden –a veces una sola vez- a tomar la planta y dejan atrás la depresión que arrastraban. Raquel Mora, psicóloga y representante legal de la Iglesia del Santo Daime en España, lleva años recopilando testimonios sobre los efectos beneficiosos de la ayahuasca entre los asistentes a los ‘trabajos’ (ceremonias) de la iglesia.

Según explicó durante la rueda de prensa: «Podemos hablar de al menos 57 casos de curaciones de depresión entre más de 200 testimonios, algunos diagnosticados y otros no. Tenemos testimonios reales, que son también evidencias, aunque no sean “científicas”», señaló la veterana daimista.

Liana de ayahuasca (Banisteriopsis caapi).

La ayahuasca se ha mostrado también eficaz para el tratamiento de las adicciones y el estrés postraumático. María Belón, licenciada en medicina y terapeuta Gestalt, explicó su propio caso, desencadenado durante el tsunami del 2004 en Asia: «Llegué a la ayahuasca después de varios años shock traumático, con episodios de depresión recurrente. Intenté sanarme con las herramientas de la medicina tradicional, terapia y medicamentos, pero no funcionó: lo que tenía enfermo era el alma. Finalmente, y en un entorno seguro [La Maloka de Barcelona], la ayahuasca fue la única herramienta que ha conseguido sanar mi espíritu».

El informe de ICCERS corrobora la experiencia de los terapeutas: el 56% de los encuestados aseguró haber reducido o eliminado completamente el uso de psicofármacos desde su involucración en las ceremonias de ayahuasca, «lo cual abre un abanico de posibilidades terapéuticas en unas sociedades en las que una parte importante de la población toma diariamente alguno de estos medicamentos».

Foto: Martín Mejía, AP.

Cabe recordar que España es el país que más antidepresivos toma del mundo: 79,5 dosis por cada mil habitantes, según datos de 2013, una cifra que se ha triplicado desde el año 2000 y que sin duda ha aumentado durante la pandemia de coronavirus.

Los organizadores del acto finalizaron la rueda de prensa haciendo un llamamiento a las autoridades para regular y normalizar el consumo de ayahuasca, una práctica que cada día cuenta con más participantes en España y en todo el mundo.

Más información en:

«La mayoría de las enfermedades mentales que sufrimos en Occidente tienen su origen en la soledad»

-‘La ayahuasca en España, una evaluación de las personas participantes en ceremonias de ayahuasca utilizando indicadores de salud pública’ [.pdf]

-J.C. Bouso: “Los antidepresivos pueden considerarse una práctica seudocientífica”

‘Antidepressants and murder: case not closed’, BMJ