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Hay peleas que sólo se pueden atajar saliendo a dar un paseo para despejar la mente. Es lo que hizo un hombre italiano de 48 años, que tras una fuerte discusión con su mujer en su hogar de Como, al norte del país, salió a dar un paseo para tranquilizarse… y acabó al otro extremo del país, más allá de San Marino, 420 kilómetros al sudeste, tras siete días de caminata.

La odisea del irascible marido la relata el medio italiano Il Resto del Carlino. El hombre fue interceptado por una patrulla de policía en Gimarra, cerca de Pesaro, en la costa adriática, cuando deambulaba de madrugada por la ciudad. Dado que el toque de queda prohíbe salir de casa después de la medianoche, el hombre fue interrogado por los caribinieri.

Cuál no sería su sorpresa cuando el caminante las contó su historia: que había peleado con su mujer y que había echado a caminar desde su casa de Como. Estupefactos, dada la distancia que media entre Gimarra y Como, los agentes comprobaron que, efectivamente, su mujer había denunciado su desaparición una semana atrás, la noche de la disputa. Durante esos siete días, había caminado una media de 65 kilómetros diarios para un total de 420 kilómetros, el equivalente a dos tercios del camino de Santiago.

«Caminé hasta aquí -confirmó el hombre, después de que los agentes avisaran a su esposa del hallazgo. No usé ningún medio de transporte. Durante estos días comí y bebí lo que la gente me ofreció por el camino. Estoy bien, sólo un poco cansado».

Con objeto de ofrecerle un poco de descanso, al hombre le ofrecieron una habitación en el Hotel Augustus, un establecimiento que conocía por haber pasado sus vacaciones con su familia años atrás.

El pasado lunes la mujer se desplazó desde Como, esta vez en coche, para recoger a su marido, después de pagar, eso sí, la minuta del hotel y los 400 euros de multa por saltarse el confinamiento. ¿Final feliz? Chi lo sá!

Visto en Il Resto del Carlino, vía Yahoo! Noticias.