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Si cada mes ahorras 100 euros de tu sueldo y lo guardas religiosamente en el banco, como nos enseñaron a hacer, puede que con el paso del tiempo hayas ahorrado un pequeño colchón, digamos 10.000 o 15.000 euros. ¿No está mal, verdad? Unos ahorrillos para salir adelante cuando tengas un gasto extra o las cosas vengan mal dadas.

Lo que no solemos calcular es que ese dinero vale cada vez menos. Aunque nominalmente sigas teniendo 10.000 euros en la cuenta de ahorro, con los tipos de interés actuales, próximos al 0%, las comisiones del banco y, sobre todo, la inflación, el poder adquisitivo de ese dinero va mermando año a año. Pasados 25 años, esos 10.000 euros “valen” la mitad, es decir, puedes comprar la mitad de cosas con ellos que podrías hacer hoy, según resume el ‘gurú de las finanzas’ Pepe Díaz en una reciente entrevista con Quédate con el Cambio, el podcast de Sabandijers, un selecto club de SEOs y otras gentes de mal vivir.

Pepe Díaz es uno de tantos que abandonó su trabajo al darse cuenta de que estaba desperdiciando su tiempo, es decir, su vida. Ahora se dedica a invertir en Bolsa y otros activos, y su fórmula de inversión es tan sencilla que debería avergonzar a los ‘brokers’: cada trimestre, invierte el dinero que hayas podido ahorrar (100, 150 o 40 euros), en el índice que haya tenido mejor rendimiento el mes pasado: bien S&P 500 (olvídate de la Bolsa española si quieres ganar a largo plazo) o bien en Bonos del tesoro.

La serie histórica demuestra que, a largo plazo, la Bolsa siempre gana:

Elaborado por AZ Valor a partir de datos de Jeremy Siegel.

El motivo por el que invertir en Bolsa es mucho más rentable a largo plazo se debe a la magia del interés compuesto: si el mercado bursátil sube de media un 10% anual (un porcentaje que ha rebasado con creces durante la última década alcista), eso significa que esos 10.000 euros invertidos se convertirían en ¡108.347 euros! en 25 años. (Aquí puedes hacer tu propio cálculo). Y esto sin tener ni idea de Bolsa, tan sólo apostando al índice de las 500 mayores empresas, el famoso S&P 500.

Esto no quiere decir que sea imposible perderlo todo en la Bolsa. Eso le suele pasar a los inversores inexpertos y/o que no saben controlar sus emociones. El inversor novato suele comprar cuando la acción está alta (en máximos históricos) y vender, muchas veces con pérdidas, cuando cunde el pánico… exactamente lo contrario de lo que hacen los inversores profesionales: comprar cuando está barato y vender -recoger ganancias, en el argot- cuando el mercado está alcista. Como explica Warren Buffett, «La Bolsa es un mecanismo de transferencia de dinero de los impacientes a los pacientes».

El ahorro de los españoles

Las cifras son tozudas, pero más tozuda es nuestra costumbre de confiar en los bancos: el 42% de los ahorros de las familias españolas están en depósitos o en efectivo (bajo el colchón, la otra ‘peor’ manera de guardar el dinero). Estamos hablando de casi un billón de euros que se devalúan día a día, «como un hielo en la mano», según la gráfica comparación de los Sabandijers.

El 42% de los ahorros de las familias españolas están en depósitos y efectivo

Calculadora de interés compuesto.

Rentabilidad histórica y evolución del S&P 500, la Bolsa de EE.UU.