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El pasado 20 marzo, un civil de 64 años se convirtió en el inesperado miembro 6.001 del selecto club de personas que han sido “eyectados” por su asiento de un avión. Lo más asombroso es que este buen hombre accionó accidentalmente la palanca que hace que salga disparado el asiento, y puso en peligro al piloto del caza militar que pilotaba la nave.

El anónimo –y torpe- civil recibirá en su casa una corbata y un pin acreditativo de su incorporación al Ejection Tie Club, un club fundado en 1957 por el fabricante de asientos eyectables Martin Baker y que cuenta con 6.000 “socios”, la mayoría militares… y el señor francés.

El primer miembro del Club de Eyectados fue un militar inglés que salió despedido de su aeronave en 1957 en lo que entonces se llamaba Rhodesia (actual Zimbawe), según la página web del club. No se conoce el nombre ni las circunstancias puntuales de aquel incidente, porque, como todo lo que rodea el club está protegido por una capa de secretismo militar: los asientos eyectables solo se utilizan en aviones militares.

El desarrollo de este artilugio, que ha salvado 7.000 vidas desde su invención, empezó a gestarse durante la década de los 40, tal y como cuenta Fabio.com.ar en este prolijo artículo:

Martin-Baker es una compañía que comenzó con aviones durante los 30s y 40s hasta que el Capitán Baker murió en un vuelo de prueba, Martin quedó muy dolido por esto (sí, eran dos caballeros ingleses quienes fundaron la compañía) y casualmente en 1944 el Ministerio de Producción de Aeronaves le pidió si podía investigar el tema de asientos eyectables para los nuevos cazas a reacción que estaban comenzando a producirse.

James Martin llegó a la conclusión que el mejor método era un asiento con cargas explosivas, así como suena de terrible, al alejarse del avión el piloto se separaría del asiento y ahí abriría su paracaídas. El problema es que en esa época nadie sabía cuántas fuerzas G soportaría un humano en esa dirección, hacia arriba. Se tenían números en la horizontal gracias a las catapultas de los portaaviones pero para el otro lado, no mucho.

Luego de muchas pruebas llegaron a una primera en vivo, el 24 de Julio de 1946 utilizando un Gloster Meteor que volaba a unos 510km/h y 2.400 metros de altura”.

El club de los lanzados por un asiento eyectable es netamente masculino: solo hay 10 mujeres entre sus 6.000 miembros (viriles), un 0,15%. La primera mujer en incorporarse fue la teniente Linda Maloney, aviadora de la Armada de EE.UU. que fue expelida de un A-6 Intruder en 1991 en el que viajaba de copiloto. Según relata la propia ex militar a The Independent, así la experiencia de ser lanzada por tu asiento al vacío:

«El avión estaba a 3.000 metros de altura cuando empezó a girarse solo hacia la derecha. No pude enderezarlo, perdí el control y accioné la palanca de eyección. En ese momento, mi asiento explotó y atravesó la cubierta de cristal. Mi piloto hizo lo propio unos segundos después. Perdí la conciencia por unos segundos y cuando volví en mí, estaba colgando de mi paracaídas cayendo hacia el océano».

Bienvenida al club, teniente Maloney.

Más información en Ejection Tie Club, Strambotic, The Independent y Fabio.com.ar.