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‘Operación Transformer’ es, en los últimos tres años, el libro que más he recomendado, prestado y regalado entre mis allegados. ¿El motivo? Aquel libro cambió mi cuerpo, mi forma de hacer deporte, de alimentarme e incluso de dormir.

Su autor, Darío Pescador, había diseccionado –con la meticulosidad de un científico- cada función del cuerpo humano para traernos una práctica guía de instrucciones de nuestro propio cuerpo. Ahí es nada.

Ahora, Darío vuelve a la carga con un nuevo libro que amplía y mejora el anterior. Se trata de ‘Tu mejor yo’ (Oberon, 2020), en el que el cuidado físico va dejando espacio a las “buenas prácticas” en el estilo de vida: el sueño, el sexo e incluso la meditación –desprendida de misticisimo, eso sí- están presentes. Como sucedía con OT, ‘Tu mejor yo’ vuelve a contar con las fabulosas ilustraciones de Puño, Premio Nacional de Ilustración.

El autor, preparando un almuerzo saludable y sabroso.

Nos ponemos al habla con el autor para que trate de convencernos (yo ya lo estoy) de que leamos ‘Tu mejor yo’:

«Para empezar, la ciencia no ha parado desde que salió ‘Operación Transformer’. Se han hecho muchos avances y los he incluido en ‘Tu mejor yo’, explicando cómo podemos usarlos para mejorar. Por ejemplo, ahora se sabe mucho más sobre la dieta, la regulación del apetito, la inflamación crónica, la microbiota o el estrés, y cómo todo está conectado. ‘Operación Transformer’ era un libro práctico, centrado en explicar cosas básicas, desmontar algunos mitos y ponerte manos a la obra. Hubo cosas importantes que se quedaron en el tintero, y que ahora cuento en ‘Tu mejor yo’».

Dices que ‘Tu mejor yo’ “es un libro sobre la energía, cómo se consigue y cómo se gasta”.

El concepto de la energía se usado mal, como algo esotérico, pero estamos hablando de energía en el sentido físico, medible. Eso es algo que va mucho más allá de las calorías. Por ejemplo, si estás estresado, tu cerebro va a desviar energía al sistema inmunitario, para prepararse para un posible ataque, y al mismo tiempo va a almacenar energía en tus depósitos de grasa, por si la necesitas luego. Son las mismas calorías, pero se usan de forma muy diferente.

Una de las cosas que más me ha sorprendido en tu libro: hacer deporte una hora al día no “convalida” el sedentarismo del resto de la jornada.

Cuando vivíamos en la naturaleza hace 100.000 años, no pasábamos ocho horas sentados. Seguramente no podías pasar ocho minutos sentado sin convertirte en la comida de alguien. Se ha visto que después de solo 24 minutos en una silla empieza a aumentar la inflamación y la acumulación de grasa. Es demasiado daño acumulado para compensarlo con una sola hora de hacer deporte.

¿Es la inflamación la mayor de las amenazas para nuestra salud?

La inflamación crónica está detrás de las enfermedades que causan el 80% de las muertes en el mundo: Enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, asma, Alzheimer, y muchas otras. No es la causa, sino es el mecanismo por el que se desarrollan todas ellas. Pero lo más interesante es que es un mecanismo que se puede frenar y controlar.

Tu anterior libro se basaba más en el cuerpo físico, mientras éste incorpora consejos psicológicos. Cualquiera diría que estás ascendiendo hacia los chakras superiores…

De nuevo, sin misticismo, creo que forma todo parte del mismo sistema. El cerebro de forma consciente o inconsciente afecta a cosas como la digestión, el apetito, el almacenamiento de grasas o la fuerza muscular, y del mismo modo lo que comes o el tipo de actividad física afecta al estado de ánimo o al sueño. En cuanto modificas un parámetro, el resto también cambia. Lo vemos todos los días, en personas que sufren un trauma, o superan una depresión, y su cuerpo cambia, sin que hayan hecho nada más.

La mayoría sabemos lo que debemos hacer para estar más sanos y ser más felices y, sin embargo, nos cuesta mucho ponernos a la tarea ¿Por qué esta resistencia al cambio?

Como explica muy bien nuestro común amigo y gurú Ramón Nogueras, porque tendemos a la homeostasis, es decir, a quedarnos como estamos, aunque sea en un mal sitio. Pensamos más en las consecuencias a corto plazo, el placer de comerte la madalena o el donut, o de fumar, que en las enfermedades a largo plazo. Además, el estrés vuelve a cerebro aún más cortoplacista, más enfocado en lo inmediato, y creo que de estrés vamos todos sobrados.

Otro shock: casi nos matan con la pirámide de la alimentación: ¿mala ciencia o intereses espurios?

Creo que no hay diferencia entre una cosa y la otra. La mala ciencia no sale publicada a no ser que alguien la empuje, en este caso, como se demostró más adelante, los intereses de la industria alimentaria financiaron artículos que demonizaban las grasas. Han sido cincuenta años de yogures desnatados y mucha azúcar, y el resultado ha sido un aumento desastroso de la obesidad y la diabetes.

Estoy frisando los 50. ¿Debería temer la pitopausia o puedo esquivarla?

Definitivamente esquivarla. Se pueden mantener los niveles de testosterona altos y con una receta muy sencilla: hierro. Pero no hay que tomarlo, hay que levantarlo .

Ya estás tardando en hacerte con tu ejemplar de ‘Tu mejor yo’. Puedes seguir a Darío Pescador en Operación Transformer, en El Diario y en su flamante podcast Operación Transformer.