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Es un tópico que se ha convertido en cliché de tan desgastado que está, pero lo de que en el País Vasco follar no es pecado, sino milagro sigue estando tan vigente hoy como cuando vivía Paco. Así lo corroboran varias vascas (y algún vasco) entrevistados para este reportaje, con los que intentamos desentrañar el verdadero “problema vasco”.

María Jesús, 38 años, donostiarra residente en Madrid

“Es verdad que en Euskadi se folla poco, al menos si lo comparamos con otras partes de España. Yo creo que las raíces del “problema vasco” vienen por dos flancos: por un lado, es una sociedad con una fuerte tradición religiosa y bastante pacata. Por otro lado, las chicas salen por un lado y los chicos salen por otro; si a eso le añades que a los vascos no se les dan bien los sentimientos, no manejan el código del vacile y del roneo que tan bien manejan en otras latitudes. Lo que tenías que hacer para ligar en Donosti era ir por los bares de lo Viejo hasta encontrarte con el chico que te gustaba y allí, en comandita, ya le podías ver… pero nunca se podía quedar antes. Así, varios potes más tardes, ya te podías escapar con el que te gustaba y enrollarte con él. ¿Que un chico te pida el teléfono y te invite a salir? Eso no lo viví hasta que llegué a Madrid.

Dicho esto, yo creo que ahora ligan mucho más y son más normales, así que no sé si aplica”.

Lourdes, 44 años, bilbaína

“Efectivamente, en el País Vasco, concretamente en Bilbao, no se folla nada. El problema vasco sigue ahí, no nos engañemos. Es cierto que lo de las cuadrillas unisex ya se ha perdido entre los más jóvenes, a Dios gracias, pero está demasiado arraigado a la cultura, no sé si también a la genética de los vascos. El hombre vasco no suele ser capaz de exteriorizar sus emociones y carece de los rudimentos básicos del arte del coqueteo. No saben y no lo hacen, y cuando por fin se atreven, lo hacen sin gracia, de una manera ramplona… fatal.

Mira, yo soy una mujer de muy buen ver. He vivido muchos años en Barcelona y ligaba bastante, y en Madrid ya ni te cuento, que es la ciudad donde más se liga de España, pero fue volver a Bilbao y me volví invisible, aquí es imposible que te entre un tío. Lo peor es que luego les escuchas quejándose de que no se folla… ¡pero hombre, si ni siquiera nos dirigís la palabra!

He estado casada con un vasco, mi padre es vasco y mi hijo también, y te digo que los hombres vascos tienen un problema para expresar sus sentimientos. Además, son poco afectuosos físicamente y, a grandes rasgos, con cierto analfabetismo sentimental.

Lo peor del asunto es que, por mi experiencia, los hombres vascos ni siquiera follan bien. Es lógico, si lo piensas: si no tienes práctica o toda tu experiencia se limita a una o dos parejas, no puedes mejorar tu técnica o aprender nuevas habilidades. Es un círculo vicioso”.

Celia Blanco, sexóloga, 49 años

“Creo que es una mala fama que se merecen por su educación basada en las peñas no mixtas y en la diferenciación de géneros brutal que hacen. Que es un matriarcado es una realidad. Y a la vez son machistas en sus sociedades gastronómicas. Creo que follan menos de cara a la galería, pero dudo mucho que follen menos en la intimidad. Solo que no se exhiben tanto ni alardean”.

Mafalda, 33 años

“El problema de base es que no se liga y si no se liga, ya me dirás tú cómo vas a follar. En el País Vasco me ha pasado lo que no me había pasado jamás: que un hombre me haga la cobra. Y más de uno… Te hablo en pleno ligue, no por la calle, que no soy una acosadora ¡ja, ja, ja! Viví algunos años en Valencia, pero de vuelta a mi pueblo (no lo pongas, que aquí todos se conocen), he tenido que meterme en Tinder, el vertedero del amor. ¿Y sabes qué? Por ahí no ves a ningún vasco. Todos son latinos, o europeos o maketos, pero vascos, vascos, ni uno. Eso te da una idea de las ganas de follar que tienen. Con el Tinder, con los forasteros y con algún recalcitrante de ADN vasco, no estoy mal servida. Aquí no es que no se folle, es que siempre follamos los mismos”.

Javier, 55 años, residente en Canarias

“¿Que la culpa es de los tíos? No, por favor. Los tíos estamos intimidados cuando intentamos ligar en el País Vasco. Yo salía en Algorta con una cuadrilla de ocho o nueve tíos, bien resultones y divertidos, y nada convencionales, no nos interesaba el fútbol, pero sí la literatura, el cine… y las tías. ¿Te puedes creer que las tías se creían que éramos gays?… En Euskadi, los tigres maúllan.

Yo creo que esto ha cambiado, por suerte, aunque hace no mucho una ex mía vasca me contaba que se iba con sus amigas a Sevilla a hacer turismo sexual… ¡y se ponían tibias!”

Julen, 50 años, donostiarra residente en Granada

“Creo que es una cuestión de prioridades: si la primera es comer, luego beber, follar se queda la tercera. Y sucede que si sales a ligar bien comido y mejor bebido, así no se folla ni pa’ dios. Tú sales a la calle, te comes medio bocata y te pasas toda la noche entrando a las chicas con gracia y dedicación, y al final puedes tener éxito. Ahí tienes otra clave: allí ni tienen gracia ni siquiera bailan, así que romper el hielo es complicadísimo. También te digo que a partir de los 40 se pasa, y todos y todas follan como locos y locas, y eso es algo que no se está contando”.

Edurne, 53 años, eibarresa residente en Ibiza

“Para empezar, allí ni se le llama “follar”, que es un término muy vulgar. El hombre vasco es elegante y caballeroso, no anda por ahí pensando en “montar” a esta o a la de más allá. Es honesto y fiel con su hembra, con su mujer. Muchas amigas mías solo han conocido un varón y es su pareja pero ¿para qué quieres más? ¿qué vas a hacer, irte liando con este y con el de más allá? En Euskadi no hay coqueteo entre hombres y mujeres, pero es que ni siquiera hay distinciones en función del sexo: el hombre se dirige a la mujer como si fuera un amigo más de la cuadrilla, sin ambages ni segundas intenciones… Y ojo con intentar invitar a una copa a una vasca, que te manda a tomar por culo. Yo he mandado a más de uno a freír espárragos por intentar invitarme a una copa, ¡¿pero qué se habrán creído?!”

Leire, 43 años, bilbaína

“Desengáñate, la culpa de todo, la tienen los chocos, la cuadrilla y el puto Athletic”.