¡Comparte este artículo!

Daniel Plaza, medallista olímpico de 20 km marcha en Barcelona 92, fue sancionado en 1998 tras encontrarle restos de nandrolona en un control antidoping. Cuestionado por los inspectores del la Federación de Atletismo, el atleta aseguró que la nandrolona había llegado a su sangre tras una larga sesión de sexo oral con su mujer, que entonces estaba embarazada.

Bien es cierto que Plaza consiguió ser rehabilitado por la justicia ordinaria de aquella acusación, pero aquella inverosímil explicación seguirá apareciendo en el hall of the fame de las excusas más disparatadas de los atletas (presuntamente) dopados. He aquí el resto de los aspirantes a la victoria:

«Son los restos de un gemelo non-nato»

Quién: Tyler Hamilton, ciclista.

Sustancia: Transfusión de sangre.

Resultado: Culpable. Tyler Hamilton fue gregario de Lance Armstrong, el ciclista que se ponía como Las Grecas antes de cada etapa del Tour. Igual que su jefe de equipo, Hamilton le pegaba a todo: EPO, transfusiones de sangre, testosterona…

Der deutsche Leichtathlet Dieter Baumann (Archivbild) jubelt am 08.08.1992 im Ziel des Finallaufes über 5000 Meter über den Olympiasieg bei den Olympischen Sommerspielen in Barcelona. Der 38-jährige Vize-Europameister hat am Montag (08.09.2003) überraschend seinen Rücktritt vom Leistungssport erklärt. Seinen letzten Wettkampf will Baumann am Sonntag beim Tübinger Stadtlauf bestreiten. Seinen geplanten Start beim New York Marathon habe er bereits abgesagt. Foto: Frank Kleefeldt dpa (zu dpa 0340) |

«Mis rivales me pusieron nandrolona en la pasta de dientes»

Quién: Dieter Baumann, atleta.

Sustancia: Nandrolona.

Resultado: Inhabilitado. Baumann fue medalla de oro en los 5.000 metros en Barcelona 92 y, tal era su compromiso contra el dopaje, que era conocido como Don Limpio. El apodo se le cayó cuando dio positivo no una sino dos veces por nandrolona, sustancia que, alegó, «alguien había inyectado en su tubo de pasta dentífrica».

«Mi tía me regaló unos caramelos… de cocaína»

Quién: Gilberto Simoni, ciclista.

Sustancia: Cocaína.

Resultado: Exculpado. Al ganador del Giro 2001 le encontraron cocaína en la sangre en un control rutinario un año después, en 2002. El ciclista explicó que la drogaína había llegado a sus venas por un caramelo para el dolor de garganta que le había dado una tía suya y que contenía una ligera cantidad de cocaína, pues «venía de Perú» [sic]. Contra todo pronóstico, Simoni fue declarado inocente y volvió a la competición. Benditos caramelos de farlopa.

«Yo no me meto, pero anoche besé a una chica que consumía cocaína»

Quién: Richard Gasquet, tenista.

Sustancia: Cocaína.

Resultado: Culpable. El tenista francés Richard Gasquet dio positivo por cocaína en un control en el Masters de 2009. La cantidad era ífima (1,46 migrogramos) pero triplicaba el máximo tolerado (0,5). El argumento de Gasquet fue irrebatible: la cocaína había llegado a su cuerpo a través de la saliva -u otro fluido- de una mujer con la que se besó la noche anterior.

«Tomé un medicamento para alargar mi pene»

Quién: LaShawn Merrier, atleta.

Sustancia: Testosterona.

Resultado: Culpable. ¿Declararte culpable de doping o reconocer que la tienes pequeña? He ahí la cuestión. LaShawn Merrier, campeón olímpico y mundial de los 400 metros, dio positivo por DHEA en 2009, y alegó que había consuido un producto llamado ExtenZe que se utiliza para alargar el pena. «Fue un erorr tonto, inmaduro y egoísta», reconoció Merrier en su mea culpa.

«Me tomé un tripi porque no sabía que tenía partido»

Quién: Dock Ellis, beisbolista.

Sustancia: LSD.

Resultado: Inocente. O mejor dicho, inocente, inocente. El pobre Dock Ellis no sabía que tenía partido aquel viernes de junio de 1972, así que desayunó un secante de LSD, concretamente Purple Haze. Cuando unas horas después se vio lanzando bolas desde su posición de ‘pitcher’ se tomó varias anfetas y unas benzedrinas para bajar el viaje. No sabemos cómo lo hizo, pero Ellis firmó una de sus mejores actuaciones y salió a hombros de sus compañeros en la victoria de su equipo.

«Fue un complot de la CIA»

Quién: Javier Sotomayor, atleta.

Sustancia: Cocaína.

Resultado: Inocente. Javier Sotomayor ha sido una de las grandes leyendas del deporte. El atleta cubano consiguió elevar el listó del salto de altura hasta los 2,45 metros (Salamanca, 1993) y ahí sigue, casi treinta años después. Su leyenda pudo ensombrecerse cuando hallaron en su sangre 40 veces más cocaína de la permitida en un control antidoping, pero esta sustancia no sirve para saltar más sino, como mucho, para celebrar las victorias. Que lo cortés no quita lo valiente, no seamos extremistas.

Con información de El País, Jotdown, AS, El País (again), El Mundo, Marca, Chicago Tribune, Marca (again) y Tribuna de Salamanca.