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¿Sabías que tu dentista y cualquiera de sus colegas odontólogos pueden detectar si un paciente ha hecho una felación con solo decirle que abra la boca? No, no estamos hablando de cuestiones básicas de limpieza interdental como muchos podrían pensar, sino de algo más físico: moratones en el paladar.

«Petequia palatina. Así se llama. Si te gusta, digamos, chupar una ‘piruleta’ (sic), una o dos, aquí o allá, no es gran cosa. Pero digamos que te gusta chupar múltiples, múltiples, múltiples piruletas todo el tiempo, tienes un problema que va a causar petequias palatinas».

Quién habla con esa franqueza es un dentista británico que se conoce como @dentite y que afirma que le preguntan mucho por esta cuestión en su Tik-Tok, donde tiene casi 700.000 seguidores. “Y sí, lo sabemos». Para apoyar la afirmación compartió una foto de lo que parece esta lesión. «Como puede verse, se trata de hematomas e irritación en el paladar blando».

Otros dentistas también se unieron a su experiencia respondiendo a las preguntas en las redes sociales. Por ejemplo el odontólogo @thyrants dijo: «Generalmente son moratones en el paladar blando llamados petequias. Pero a menos que el paciente sea muy joven o muestre signos de abuso, no nos importa». Y continua: «¿Decir que podría saber si lo hiciste hace tres años? No, pero si lo hiciste recientemente y fuiste un poco agresivo al respecto … podrías tener moratones en el paladar. Así que sí, podemos descubrirlo».

Según la docta Wikipedia, las petequias (o eritemas) son lesiones pequeñas de color rojo, que se producen cuando se daña un capilar. Se trata de pequeños derrames vasculares cutáneos del tamaño de una cabeza de alfiler que inicialmente son de color rojo, violáceo o negruzco y cambian después hacia el verde, el amarillo y el marrón a consecuencia de los sucesivos cambios químicos de la sangre. Son especialmente graves los casos en los que las petequias están producidas por meningitis, en cuyo caso se debe actuar con urgencia.

Pero en el caso de una felación, las petequias producen un enrojecimiento de la piel, lo que viene siendo un hematoma por traumatismo, que dibuja una marca circular roja producida por el martilleo del glande en el paladar, más grande o más pequeña dependiendo del grosor de la caña de lomo que te hayas llevado a la boca con fruición.

Otro factor que contribuye al desarrollo de estas petequias, explican los especialistas, es que la succión del pene dilata las venas de la boca y facilita la hinchazón. Con todo, se trata de una lesión de carácter benigno, pues varios días después desaparece como cualquier otro moratón.

Sin embargo los dentistas alertan de que hay que tener en cuenta estos casos para que los pacientes consideren la práctica del sexo oral como factor no solo de enfermedades de transmisión sexual, sino también de lesiones de carácter físico.

De hecho, se trata de una patología que ya aparece en los papeles científicos. Como se demuestra en el estudio “Eritema del paladar blando asociado a la felación: un hallazgo incidental durante una evaluación dental rutinaria” publicado en 2018 por el equipo del doctor mexicano Luis Alberto Méndez, que describe el caso de un varón de 47 años que acudió a la Escuela de Odontología de la Universidad de Morelos en Monterrey porque había perdido uno de sus empastes.

Cuando los especialistas examinaron su boca, descubrieron algo raro en el paladar blando, una marca circular roja. Pero el paciente, según explicó, no era consciente de haber sufrido ninguna herida en esa zona. Los dentistas le preguntaron sobre sus hábitos de vida para tratar de dar con el motivo. Y el hombre terminó explicando que practicaba felaciones como si no hubiera un mañana.

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Si quieres saber más sobre si te han dibujado una diana en el paladar, no dejes de leer el texto completo ‘Fellatio-associated erythema of the soft palate: an incidental finding during a routine dental evaluation’, de donde estás sacadas las fotos de este artículo.