¡Comparte este artículo!

“Mucha gente es politoxicómana de las gilipolleces, cuando crees en una ya puedes creer en todas”, me contaba el otro día el psicólogo Ramón Nogueras en una entrevista a propósito de su libro ‘Por qué creemos en mierdas’.

El coronavirus, la enfermedad de moda en los medios, es un campo abonado para todo tipo de teorías de la conspiración: ha surgido de la nada, en la siempre opaca China y, repentinamente, amenaza con arrasar la economía mundial. La conclusión no puede ser otra: hay alguien manejando los hilos (y con certeza se apellida Rockefeller, Gates o Soros).

El siguiente texto apareció en un grupo sobre chemtrails en Facebook y llegó a mis ojos a través de su némesis, Círculo Escéptico. En él, no falta de nada: el sistema 5G –desde hace tiempo en el punto de mira de grupos ecologistas y de consumo por sus supuestos riesgos para la salud- estaría detrás del brote del coronavirus en Wuhan… y en el crucero Diamond Princess, también equipado con 5G.

Mejor leer:

En mi intento por localizar al autor del post sobre el coronavirus me topo con una charla que se va a dar esta misma tarde en Barcelona, titulada: ‘Coronavirus, desinformación, 5G y nuevo orden mundial’. ¿Casualidad? No creo. Me pongo al habla con el ponente, Daniel Igual, acupuntor e “investigador independiente”, según el flyer de Associació Plural-21, organizadora del evento:

“Hay una conexión bastante clara entre 5G y coronavirus, porque Wuhan es una de las zonas donde empezó el despliegue del 5G en China. El pasado mes de octubre se implantaron alrededor de 130.000 antenas 5G”, me explica por teléfono Daniel Igual.

El ponente, especialista en medicina tradicional china, reconoce que no es experto en el tema y que se ha documentado sobre la conexión entre 5G y coronavirus “en la última semana”. Una de las fuentes de su investigación es el blog Humans Are Free, de corte “alternativo”, que publicó el pasado 19 de febrero un artículo titulado: “Existe una conexión entre coronavirus y 5G”. En él no aparece ninguna referencia a los chemtrails.

¿Qué relación tienen las vacunas con todo esto? Según Igual, “se está utilizando nanotecnología en las vacunas. muchas de las vacunas convencionales llevan nanotecnología, lo que provoca que llevemos miles de millones de nanopartículas metálicas en el cuerpo, incluyendo micropartículas de hierro en el corazón”.

“La superposición o proximidad de cuerpos metálicos, crea una alteración en la energía de punto cero, que modifica el nivel electromagnético de un campo. Es el denominado ‘efecto Casimir’”.

“Los casos más graves del coronavirus –prosigue el acupuntor- van a agravarse con el 5G, porque el 5G lesiona la piel a través de una estructura helicoidal que hace que el virus penetre mucho más profundo debajo de la piel”.

Todo apunta a que hay alguien interesado en extender el coronavirus (y ni hablar del 5G). ¿Quién puede estar interesado en esta felonía? Según Daniel Igual, “es evidente que hay una intencionalidad. Esto va a tener un impacto muy fuerte a nivel económico y político, como ya se está viendo en Italia, donde hay una cuarentena militarizada. De hecho, hay un estudio de la Fundación Rockefeller fechado en 2010 que está contando lo que está pasando ahora: despliegue policial, retroceso de las libertades…”. [Puedes leer el estudio aquí [.pdf].

La conclusión del escenario que dibuja Rockefeller es que “el ciudadano occidental tiene que acostumbrarse a tener la tutelados como los chinos. El bicho está mutando, estamos pasando de la globalización al Nuevo Orden Mundial, corporaciones tomando el control sobre los Estados”, concluye Igual.

Más, en unas horas, en Associació Plural-21.

Con información de Strambotic: “Ser inteligente no te hace inmune a creer en mierdas”.