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Se conoce como “regla del pene pequeño” a la estrategia informal que utilizan algunos escritores para evitar demandas por difamación cuando se basan en una persona real para crear un personaje literario.

Según esta norma, si al personaje en cuestión le haces acreedor de un pene ridículamente pequeño o cualquier otra cualidad vergonzante, pocos hombres serán capaces de presentarse en un tribunal y reconocer que el personaje de la novela infradotado está claramente basado en ellas, según explicó el abogado experto el libelos Leon Friedman en un artículo de The New York Times en 1998, y que parece ser la primera referencia a la “regla de pene pequeño”.

Este «truco astuto», como lo describía Friedman, no sólo puede basarse en el tamaño del miembro viril sino en otros atributos deplorables del personaje, tales como tener una higiene escasa, ser moralmente aborrecible (racista u homófobo), o que lleve a cabo actos perversos.

La idea detrás de todas estas tácticas es básicamente la misma: al hacer que el personaje tenga un rasgo particularmente detestable que nadie querría que se asociara a sí mismo, se puede desalentar a quien inspire al personaje en cuestión a iniciar una demanda. De esa manera, mientras no uses el nombre real de la persona, probablemente estarás a salvo.

Un ejemplo clásico la aplicación de esta regla ocurrió en 2006 en el libro de Michael Crichton, ‘Next’. En él se describe a un personaje llamado Mick Crowley, una descripción que se extiende por dos páginas y que incluye no sólo un diminuto pene sino, ojo al dato, la violación de un niño. Escribe Crichton:

«Alex Burnet estaba en medio del juicio más difícil de su carrera, un caso de violación que implicaba la agresión sexual de un niño de dos años en Malibú. El acusado, Mick Crowley, de 30 años, era un columnista político de Washington que estaba visitando a su cuñada cuando experimentó una urgencia abrumadora de tener sexo anal con su hijo pequeño, todavía en pañales. Crowley era un rico y consentido graduado de Yale y heredero de una fortuna farmacéutica…

Resultó que el gusto de Crowley por los objetos de amor era bien conocido en Washington, perosu abogado -como era su costumbre- probó el caso vigorosamente en la prensa meses antes del juicio, caracterizando repetidamente a Alex y a la madre del niño como «fundamentalistas feministas fantásticos» que habían inventado todo el asunto a partir de «sus enfermas y retorcidas imaginaciones». Esto, a pesar de un bien documentado examen hospitalario del niño. (El pene de Crowley era pequeño, pero aún así había causado importantes desgarros en el recto del niño)».

Resulta que Mick Crowley fue una puñalada poco disimulada a un periodista llamado Michael Crowley que había escrito previamente una crítica mordaz de un libro Crichton. Tal vez la «regla del pene pequeño» funcionó en este caso, ya que Crowley no llegó a demandar.

Visto en Wikipedia. Con información de Today I Found Out y Reddit.