¡Comparte este artículo!

Ayer fuimos testigos de una escena casi inédita: la tierna imagen de dos osos panda copulando. La historia, que contó Strambotic en exclusiva, se ha hecho viral: una pareja de osos panda practicaron el coito por primera vez tras diez años de convivencia en el zoo de Hong Hong.

El encuentro sexual entre machos y hembras de esta especie es tan infrecuente que el nacimiento de una cría de oso panda en cautividad se convierte en acontecimiento mundial. (¿Recuerdas el nacimiento de Chu-Lin, “un osito que aún no anda”, en el zoo de Madrid, en 1982?).

Este cómic de Pictoline enumera sintéticamente algunos de los factores que explican que el oso panda sea uno de los úrsidos más amenazados del planeta: al brevísimo período de celo de las hembras (entre uno y tres días AL AÑO), se une el altísimo grado de exigencia de ellas, que “solo copulan si conectan bien con él”. Como diría Ramoncín, “son todas unas estrechas”.

Para añadir sal a la herida, el confinamiento en cautividad disminuye la ya escasa libido de los pandas y, concluye la tira cómica, la mayoría de los osos panda “son tan inocentes que la mayoría no sabe cómo hacerlo”.

Hay un factor adicional que el cómic de Pictoline no detalla: el pene de los pandas es vergonzosamente pequeño: apenas tres centímetros en erección. En consecuencia, y como bien saben los propietarios de micropenes, el rango de posturas posibles para el coito se reduce sobremanera, de modo que el kamasutra pandil cabe en un post-it: la hembra a cuatro patas y con el pubis levemente elevado, y el macho detrás, haciendo lo imposible por penetrarla. Así, exactamente:

Ying Ying y Le Le haciendo la caídita de Hong Kong.

Y si difícil es el coito, el éxito de la operación -la reproducción- no siempre está garantizada. O casi nunca: es habitual que la hembra experimente un seudo-embarazo, lo que vendría a ser un embarazo psicológico en una hembra humana. De prosperar el embarazo, la cría resultante tendrá el tamaño de un ratón y, si salen gemelos, con toda probabilidad la madre abandone a uno de ellos por no poder atender a toda la “camada”.

Con estos mimbres, puede que entiendas por qué los encantadores osos panda son firmes candidatos a la extinción.

Con información de Strambotic, The Star y Verne. Comic original en Pictoline. Gracias a Gelisse por el aviso.