Solo uno de cada cinco españoles (20%) cree que la cultura española es superior al resto, lo que convierte a los hispanos en el país menos chovinista de toda Europa, seguido de cerca por Bélgica y Estonia. El porcentaje contrasta con el 47% de nuestros vecinos portugueses o con el abrumador 89% de los griegos que están convencidos de que la cultura helena es superior.

La encuesta realizada por Pew Research el año pasado muestra una llamativa transición hacia posiciones más patrioteras a medida que viajamos hacia el este de Europa, con alguna excepción, como la señalada con Portugal, que iguala en porcentaje a Italia, Austria, Gran Bretaña o Alemania.

Paradójicamente, Francia, el país que dio nombre al término “chauvinismo”*, es uno de los países menos chovinistas de Europa: solo uno de cada tres franceses considera que la cultura gala es superior al resto, un porcentaje exiguo, comparado con los dos tercios de los rumanos que creen lo mismo (que la cultura rumana, no la francesa, es la hostia). O nunca fueron tan chovinistas o se les han bajado los humos.

Precisamente, es en aquel rincón del Viejo Continente donde más florece el complejo de superioridad y desdén hacia el vecino: Eslovenia, Croacia, Serbia, Bulgaria, Rumanía, Rusia y, por supuesto, Grecia rebasan holgadamente el 60% de población que asume que lo suyo mola más que lo de sus vecinos.

Las únicas islas “antichovinistas”, si es que existe tal cosa van de España a Holanda, pasando por Bélgica y Francia, y los países bálticos, incluyendo Suecia (26% de patrioteros), cuyos nacionales son mucho más humildes que sus vecinos finlandeses (49%) y noruegos (58%).

* El nombre está tomado de Nicolas Chauvin, personaje histórico condecorado en las guerra napoleónicas, según la docta Wikipedia.

Visto en Pew Research. Con información de Wikipedia. Gráfico adaptado de Stastista.