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Se cuenta que en la antigua China los hombres debían dedicar la primera mitad de su vida a amasar una fortuna y la segunda mitad, a desprenderse de ella, hasta llegar a la tumba tan pobres y livianos como estaban al nacer.

Charles Feeney, cofundador del gigante de las tiendas de aeropuerto Duty Free Shoppers, ha conseguido este objetivo ideal: desprenderse de su inmensa fortuna de 8.000 millones de dólares hasta vivir con lo esencial para él y su mujer, a los 89 años. Y, lo más importante, lo ha hecho con la mayor discreción, sin alharacas ni búsqueda alguna de reconocimiento.

La historia ejemplar de Feeney la cuenta Steven Bertoni en un reportaje en Forbes. Feeney ha servido de inspiración a otros billonarios, como Warren Buffet o Bill Gates, que llevan más de una década intentando un imposible: donar para causas benéficas fortunas que, en ocasiones, superan el PIB de un país mediano.

En el caso de Chuck, su fortuna es “humilde” para los estándares norteamericanos. Sus 8.000 millones de dólares tras medio siglo de trabajo e inversiones vienen a ser lo que oscila de un día a otro la fortuna de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, cuyo capital está estimado en 200.000 millones de dólares, algo menos del PIB de Grecia. Eso sí, Bezos aún no ha soltado un céntimo a la beneficiencia, que se sepa.

El caso de Feeney es muy diferente. Siempre ha vivido como un monje y ahora se ha guardado un “pequeño” remanente, 2 millones de dólares para llegar a la tumba sin verse obligado a hurgar en los cubos de basura. En otras palabras, ha regalado un 375.000% por encima de su patrimonio neto actual.

Madrid, Spain – December 28, 2013: Duty Free Perfume Store at Madrid Airport, Barajas, Spain. Man with luggage walking in shop.

¿Adónde fueron a parar los 8.000 millones de dólares? Feeney donó 3.700 millones de dólares a la educación, incluyendo casi 1.000 millones de dólares a la Universidad de Cornell donde se formó.  Más de 870 millones de dólares se destinaron a los derechos humanos y a fomentar el cambio social, así como 62 millones de dólares en campañsa para abolir la pena de muerte en los Estados Unidos y 76 millones de dólares para impulsar la aprobación del Obamacare. Además, donó más de 700 millones de dólares en programas de salud, desde una subvención de 270 millones de dólares para mejorar la asistencia sanitaria pública en Vietnam hasta una donación de 176 millones de dólares al Global Brain Health Institute de la Universidad de California en San Francisco.

La extrema caridad y las grandes donaciones de Feeney han servido de inspiración a empresarios y filántropos como Bill Gates y Warren Buffett cuando lanzaron la iniciativa Giving Pledge en 2010, una agresiva campaña para convencer a los más ricos del mundo de que regalaran al menos la mitad de sus fortunas  antes de morir. «Chuck fue una piedra angular en términos de inspiración para la Promesa de Donación», dice Warren Buffett en el reportaje. «Es un modelo para todos nosotros. Me va a llevar 12 años después de mi muerte hacer lo que él está haciendo en su vida».

Artículo original en Forbes.