“Nos está matando el hambre, no el virus”. Así reza una pancarta exhibida por los comerciantes de Puerto Vallarta (México), quienes se están arruinando por el cierre obligado de comercios decretado por el gobierno mexicano hasta el próximo 15 de mayo.

La reclamación de los manifestantes mexicanos no es nueva. El confinamiento está llevando a la ruina a millones de comercios, profesionales y pequeñas empresas en todo el mundo, y ha desatado una crisis alimentaria sin precedentes. En un artículo publicado el pasado 22 de abril en El País (‘Sí, pero no vuelvan a hacerlo, por favor’) el periodista mexicano Jorge Zepeda, advierte que «la devastación económica autoinducida, la pandemia de hambre entre los menos protegidos, el desempleo y la miseria, provocarán daños inconmensurables en cientos, sino miles, de millones de personas».

Sin embargo, lo interesante de esta pancarta no radica únicamente en su mensaje, sino cómo ha alcanzado una inusual repercusión. La foto de la pancarta fue compartida en Instagram por Robert Kennedy Jr, a la sazón, hijo de Robert Kennedy y prominente activista antivacunas en Estados Unidos.

Kennedy se ha convertido en uno de los impulsores de la teoría de la conspiración que acusa a Bill Gates de estar detrás de la pandemia del coronavirus. La “pistola humeante” de esta teoría sería la charla TED que Gates impartió en 2015 y en la que advertía de que el mundo no estaba preparado para la próxima pandemia. Aquel vídeo profético se ha vuelto viral a raíz de la pandemia de Covid-19 e, inopinadamente, ha dado argumentos a los conspiranoicos. Es como si acusaran a Al Gore de estar detrás del calentamiento global por su película ‘Una verdad inconveniente’.

Escribe Kenendy en su post en Instagram:

«Previsiblemente, la gente está muriendo de hambre. ¿Por qué nadie escucha estas voces?, ¿por qué permitimos que un virólogo y billonario dicte políticas económicas globales que pueden matar de hambre a miles de millones de personas?, ¿por qué están las redes censurando la disensión o tachando de conspiranoicos o Trumpers anti-científicos a quienes se oponen a estas políticas?».

El tono de Kennedy es al menos más comedido que otros notorios conspiranoicos que aseguran que existe una mano oscura tras el covid-19, incluyendo al presidente Trump. Por ejemplo, el influyente agitador David Icke pidió “prisión de por vida” para Bill Gates por crear el coronavirus e intentar diezmar a la población del mundo con sus vacunas.

Visto en Instagram. Con información de Querétaro 24-7, El Confidencial y Wikipedia.