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Un austríaco de origen judío ha donado parte de su fortuna al pueblo francés cuyos residentes ocultaron a su familia durante la ocupación nazi de Francia.

Tal y como informa The Guardian, Eric Schwam, que murió el pasado 25 de diciembre a los 90 años de edad, sorprendió a los vecinos de Le Chambon-sur-Lignon, una remota localidad montañosa en el sudeste de Francia, con una generosa herencia de 2 millones de euros.

«Es una cantidad grande para el pueblo», reconoció el alcalde, Jean-Michel Eyraud, tras recibir la carta de los abogados de Schwam.

Schwam y su familia llegaron a la localidad en 1943, huyendo desde Austria de la persecución de los nazis. Los vecinos los ocultaron en la escuela durante la guerra y la familia permaneció hasta 1950 en el pueblo. Posteriormente, Eric estudió farmacia y se caso con una mujer católica de la región.

El donante ha pedido que el dinero se use en iniciativas educativas y de apoyo a la juventud local, según desveló el alcade de Le Chambon-sur-Lignon.

Un santuario de protección de los judíos

El caso de Schwam no fue excepcional. A la entrada del pueblo puede leerse un cartel que dice ‘Le Chambon-sur-Lignon, tierra de los Justos’, un título otorgado por el estado de Israel a la localidad en 1990 en reconocimiento por su papel en la protección de 2.500 judíos durante el ominoso período de 1939 a 1945, cuando buena parte de Francia colaboró con el invasor nazi.

Los lugareños también ayudaron a los republicanos españoles exiliados, a aviadores caídos en la Francia Libre o incluso al escritor Albert Camus, que recaló en esta comuna antes de escribir ‘La Peste’, según recuerda Ana Belén García Flores en este artículo de RTVE.

Los habitantes de Le Chambon ni siquiera se consideraron héroes a sí mismos, simplemente «hicieron lo que tenían que hacer». Según analiza el historiador francés Philippe Joutard para RTVE: «Son tres generaciones de protestantes que han vivido en la clandestinidad, y han logrado mantener su fe y su cultura, y con ello han adquirido una gran sensibilidad hacia todos los perseguidos. Particularmente, hacia el mundo judío. A principios del siglo XX, cuando el capitán judío Dreyfus fue acusado injustamente se manifestaron a favor de él, incluso simples campesinos».

Con información de The Guardian. Le Parisien y RTVE.