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Idea para este otoño: por la mañana puedes salir con tu falso mono de currante de 600 euros de Ralph Laurent y por la tarde pasear por el barrio con el vestido estampado contra “esterotipos tóxicos” para hombre que vende Gucci por 2.600 dólares. Así, con esos 3.000 euros que no sabes qué hacer con ellos puedes hacer el ridículo desde el desayuno hasta la hora de la cena y más allá.

El falso mono de trabajo de Ralph Lauren lleva manchas de pintura, así como manchurrones de suciedad en las rodillas, como las que tendría un pintor o un mecánico después de un duro día de trabajo, pero con la diferencia de que está recién salido del armario y huele a limpio.

La descripción en la página web de Ralph Lauren dice: «Confeccionado en satén de algodón japonés con el reverso hacia fuera. Bolsillos utilitarios. Salpicaduras de pintura». Con un par de huevos y un palito.

La prenda ha desatado el estupor en redes sociales, donde no ha pasado desapercibida la ironía de pagar un pastizal por una falso mono con el que parecer un currante que a duras penas gana lo que cuesta el mono. Humans of late capitalism.

Ralph Lauren no es la primera marca de postín que intentan emular la ropa sucia. Gucci por ejemplo, recientemente lanzó un par de vaqueros, que pretendían emular el  efecto de «jugar a fútbol de niño», y estaban cubiertos de manchas de hierba.

Visto en LAD Bible.