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Los tiempos están cambiando, que decía Bob Dylan, y donde antes hubo un fermoso reloj esférico con la numeración romana ahora luce una especie de Seiko rectangular y minimalista, «anacrónico, antihistórico y ridículo», según denuncia la escritora Pepa Guardiola, vecina de Jávea (o Xàbia, en valenciano), en un declaraciones a La Marina Plaza.

Fotos: Informacion.es.

La desdichada concatenación de infortunios que ha terminado con un reloj moderno en la torre de la Iglesia de San Bartolomé de Xàbia (siglos XIV-XVII), comenzó el pasado 20 de enero, cuando el viento desatado por la borrasca Gloria arrancó el reloj del campario de la citada iglesia y cayó sobre un coche que estaba aparcado en la calle.

La circunstancia fue aprovechada por el equipo de restauración, dirigido por el arquitecto Salvador Villa, que en aquel momento trabajaba en la fachada de la iglesia, para cambiar aquel histórico reloj de «elegantes manecillas y horas separadas por varillas de plomo» por un «moderno y simple cronógrafo», tal y como denuncia Alfons Padilla en el diario local Información.

Los vecinos, relata el artículo, ya llevaban un tiempo flipando para mal con las tareas de restauración, pues la iglesia había cambiado de color y había surgido de la nada almenas, dándole un «aire más fiero», en palabras del cronista.

A esta controvertida restauración, «ahora se incrementa este sinsentido con la incorporación de un reloj que nada tiene que ver con el anterior y que era una esfera perfectamente integrada en su conjunto; nos colocan un reloj cuadrado, minúsculo, ultramoderno y ridículo; complemente anacrónico con el estilo gótico y que nada tiene que ver con la estética del campanario», en palabras de Pepa Guardiola.

El templo está siendo restaurado por el arquitecto Salvador Villa, conservador de la catedral de València y del monasterio de Santa Maria de la Valldigna,

Visto en Información, vía los cofrades de Satán en Mi Señor. Con información de Javea.com y La Marina Plaza.