¡Comparte este artículo!

Barcelona fue desde finales del siglo XIX y hasta los primeros compases de la Guerra Civil la capital del anarquismo mundial. Recién iniciada la contienda fraticida, la CNT incautó el lujoso Hotel Ritz a sus propietarios y convirtió sus ostentosos salones en un bullicioso comedor social, renombrado con el modernísimo nombre de Gastronomic nº1.

Según reza un noticiero “rojo” de la época:

«El Ritz, que sólo era asequible a las gentes adineradas, se ha convertido en refugio amable de las gentes del pueblo. En sus grandes cocinas se prepara la comida para cuantos van al hotel a saciar su apetito. Los amplios comedores que antes ocupaban maquilladas y frívolas damiselas, grandes financieros, capitanes de industria, aristócratas ociosos y aventureros internacionales de toda laya, ahora están abarrotados de hombres y mujeres humildes que siguen el ritmo de la sociedad que se está creando. Barcelona trabaja y come, esa es su fuerza y su virtud».

El Gastronomic apenas duró dos temporadas: 1936 y 1937, cuando los comunistas a las órdenes de Moscú aplastaron la comuna anarquista de Barcelona y allanaron el camino a la victoria de los sublevados. La guerra fraticida empezó entre compañeros de trinchera y acabó con Franco en El Pardo.

Visto en el FB de Fernando Carmona. Con información de El País y Julián Casanova.