¡Comparte este artículo!

El pasado lunes, el ministro del interior alemán, Horst Seehofer, dejó a la canciller Angela Merkel con un palmo de narices tras negarse a estrechar su mano. El gesto descortés del ministro tan solo cumplía a rajatabla las recomendaciones de los expertos para evitar la propagación del coronavirus: en un apretón de manos se están transfiriendo 124 millones de bacterias entre los saludantes. Un desastre.

Ha llegado el momento de abandonar el vetusto apretón de manos (del tan español besuqueo en las mejillas, mejor ni hablar) y reemplazarlo por estos saludos alternativos. Esta divertida viñeta de Walter Cotte muestra -medio en broma, medio en serio- otras posibilidades para saludarse sin arriesgarse a un contagio del temido virus. A saber: el “hola que tal” sin contacto físico, el “wai” oriental, el codazo viril o el “pie con pie”. Solo falta el cachete con cachete y ombligo con ombligo.

El cómico es la respuesta al guante lanzado por el experto en enfermedades infecciosas Dale Fisher, que aparece en la última viñeta diciendo: “Al evitar el apretón de mano, reduces el riesgo de infectarte, así que adopta otras formas de saludo. ¿Qué alternativas se te ocurren?”

El saludo romano

Sin embargo, y exceptuando la primera opción, el saludo con la mano en la distancia, el resto de las opciones que propone Cotte implican la transmisión de microbios, así que alguien propone recuperar el saludo romano: ”¡Ave!”, con el brazo en alto, y eliminar cualquier transferencia bacterial, tal y como muestra la viñeta:

Eso sí, este saludo puede llevar a equívocos. En España sería rápidamente adoptado, porque aquí hay barra libre para fascistadas, pero si se le ocurriera hacerlo al ministro del Interior alemán, los mismos Polizei a sus órdenes le mandarían rápidamente al Gefängnis.

Visto en Twitter. Con información de El Periódico y NY Magazine.