Las dos novelas futuristas más influyentes del siglo XX, ‘Un mundo feliz’ y ‘1984’, se publicaron con solo 16 años de diferencia, en 1932 y en 1948, respectivamente. Ambas plantean una visión distópica del futuro, pero desde dos perspectivas bien diferentes: en ‘1984’ es un Gran Hermano totalitario y omnipresente quien vigila y oprime a las masas, mientras en el ‘Brave New World’ de Huxley son los propios ciudadanos los que se narcotizan con la droga (el ‘soma’) y el entretenimiento para abstraerse de su absoluta falta de libertad.

A estas alturas, quedan pocas dudas sobre cuál de los dos modelos de control social ha acabado imponiéndose. George Orwell escribió su novela cuando empezaban a conocerse en occidente los horrores del régimen estalinista, que hasta entonces (e incluso, mucho después) habían inspirado a los intelectuales contestatarios europeos.

Pero Huxley lo tenía bien claro: «Yo creo muy improbable que las dictaduras del futuro se vayan a parecer a las del pasado inmediato (…) Si quieres mantener tu poder indefinidamente, necesitas conseguir el consentimiento de los gobernados, y eso lo conseguirás en parte mediante drogas, como anticipé en ‘Un mundo feliz’, y en parte mediante técnicas de propaganda», explicaba el escritor en una entrevista con Mike Wallace emitida en 1958:

¿Cómo llevarán a cabo este control social las “dictaduras del futuro”? «Eludiendo la parte racional del hombre y apelando a su subconsciente y a sus emociones más profundas, e incluso a su fisiología, de modo que finalmente consigan amar su esclavitud».

«Creo que ese el verdadero peligro es que la gente puede ser, en cierto modo, feliz bajo el nuevo régimen, pero será feliz en situaciones en las que no deberías ser feliz», prosigue Huxley, para finalizar advirtiendo del futuro desarrollo de «nuevas drogas tecnológicas» y «métodos de propaganda» para controlar a la población. «Después de todo –concluye- el precio de la libertad es la eterna vigilancia».

Aquí puedes ver la entrevista completa de Mike Wallace a Aldous Huxley en ABC. Aquí puedes leer la transcripción de la entrevista.