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Es de sentido común no beberse dos litros de salfumán o comerse un kilo de detergente: en pequeñas dosis, determinados componentes químicos son letales para el cuerpo humano. Lo que es menos sabido es que un atracón de zanahorias (17 kilos), un bocado de patatas podridas (40 miligramos) o una abundante cantidad de agua (6,5 litros) también pueden llevarnos para el otro barrio.

Seguramente muchos de nosotros nos hayamos preguntado alguna vez qué cantidad de detergente, pasta de dientes, laca, limpiacristales, lejía, etc. puede mandarnos al otro barrio. Bien, es hora de salir de dudas. Y no solo eso, también los alimentos más comunes nos pueden envenenar si los comemos en exceso.

No está de más advertiros de que, por favor, no se os pase por la cabeza probarlo en casa para ver si funciona.

Detergente para la ropa: 17 cacitos

Con tan solo ingerir medio cacito empezarás a vomitar espuma, y si sigues hasta los 17, estirarás la pata por culpa de los graves daños que el ácido del detergente causará a tus órganos.

Pasta de dientes: 13 tubos

Seguro que alguna vez, en un descuido, nos hemos tragado un poquito de pasta o espuma mientras nos lavábamos los dientes. No nos pasó nada, pero si nos hubiese gustado y hubiésemos decidido seguir, podría habernos matado. 13 tubos de pasta de dientes nos mandarán al otro barrio en un pispás.

Limpiacristales: 400 mililitros

A pesar de tener un olor muy atractivo, beber limpiacristales no es buena idea. Con 60 mililitros estarás borracho en menos de una hora. Puede que la sensación te guste, pero es mejor no seguir. 400 mililitros mandarán a paseo tu sistema nervioso e irás directo a criar malvas.

Laca de pelo: Dos botes

Rociar tu cardado generosamente con laca en una habitación pequeña y cerrada hará que tu cabeza dé vueltas durante un rato. Beberte el contenido de dos botes de laca harán que tu hígado deje de funcionar y morirás.

Agua: 6,5 litros

¿Cómo que el agua puede matarnos? Por supuesto, el agua en cantidades exageradas puede dejar fuera de juego a nuestro sistema nervioso. Si bebes  casi 4 litros en una hora te sentirás irritable, somnoliento, tendrás dolor de cabeza y actuarás de manera extraña. Si sigues empinando el codo y bebes hasta los seis litros y medio,  tu sistema nervioso dejará de funcionar tendrás que despedirte de este mundo.

Patatas podridas: 40 miligramos

Las drogas pueden matarnos. Pero, ¿una patata? Sí. Las patatas podridas pueden provocarnos arritmia cardiaca, pesadillas, dolores de cabeza y mareos con tan solo ingerir la mísera cantidad de 40 miligramos. Si triplicas la cantidad morirás por fallo del sistema nervioso central.

Zanahorias: 215 (17 kilos)

Al igual que las patatas, las aparentemente inofensivas zanahorias te pueden matar. Si empiezas a comer 24 zanahorias a la semana, en ocho meses no habrá diferencia entre Blas y tú. Sí, padecerás carotenosis, un exceso de caroteno en la sangre. 215 zanahorias te matarán por envenenamiento por caroteno.

Chicle: 404 paquetes

Sabemos que los chicles son letales si nos atragantamos con ellos, pero incluso solo masticándolos también nos pueden matar. Prepárate para un viaje al reino de los difuntos si decides masticar 404 paquetes de chicles de una sola sentada. Bien, vale, sabemos que es prácticamente  imposible hacerlo, pero si masticas un paquete al día durante ocho meses, sufrirás diarrea y una severa pérdida de peso debido al exceso de sorbitol -un compuesto químico empleado como edulcorante- acumulado en tu cuerpo.

Canela: 40 cucharadas

Parece que tomarse una cucharada de canela mientras te grabas en vídeo y subirlo a YouTube es un estúpido reto más. Todos los participantes acaban tosiendo y atragantándose, es tremendamente difícil tener éxito. Y menos mal, porque 40 cucharadas acabarán envenenándote por benzaldehído y morirás.

Vía: Digg.