¡Comparte este artículo!

Veíamos ayer cómo un jovencísimo Fidel Castro intentó conquistar Hollywood, con poco éxito de la crítica y del público, a finales de la década de los 40. Pero la atracción del que acabaría siendo el dictador más longevo de la Historia por el ‘American Way of Life’ venía de lejos: en 1940, un adolescente Fidel Castro, escribía una carta al mismísimo presidente de los Estados Unidos pidiéndole ¡un billete de 10 dólares!

La singular misiva, que puede verse en la Biblioteca Presidencial del Archivo Nacional de los EE.UU. y de la que da cuenta Alfred López (aka, Ya está el listo que todo lo sabe), en su último libro ‘Esto no estaba en mi libro de Historia Política’, está escrita en un inglés rudimentario y dice así:

Santiago de Cuba

Nov 6 1940

Mr Franklin Roosvelt [así en el original], Presidente de los Estados Unidos

Mi buen amigo Roosvelt yo no conozco muy bien el inglés, pero lo suficiente como para escribirte. Me gusta escuchar la radio, y estoy muy feliz, porque oí que vas a ser Presidente por un nuevo periodo. Tengo doce años. Soy un chico pero pienso mucho pero no creo que le estoy escribiendo al presidente de Estados Unidos. Si querés, dame un billete americano verde de diez dólares, en la carta, porque nunca, yo vi un billete americano verde de diez dólares y me gustaría tener uno.

Mi dirección es:

Sr. Fidel Castro

Colegio de Dolores

Santiago de Cuba

Oriente Cuba

No conozco mucho el inglés pero conozco muy bien el español e imagino que vos no conoces mucho el español pero conoces mucho inglés porque eres americano pero yo no soy americano.

Hasta luego. Tu amigo,

Fidel Castro

Si quieres hierro para hacer tus barcos te mostraré las minas más grandes de hierro del país. Están en Mayari Oriente Cuba.

Imagen: National Archives US.

No está claro si Castro recibió respuesta o no, pero parece ser que la Casa Blanca (no el Presidente en persona) tenía por costumbre contestar este tipo de cartas, más aun viniendo de un crío del ‘patio trasero’ de EE.UU. Lo definitivamente no recibió fue el billete de 10 dólares. Y por menos de eso, uno monta una revolución comunista en Cuba.

Imagen: National Archives US.

La carta está fechada en 1940, y dos décadas después “Castro perseguía a cualquier compatriota que tuviese en su poder algún billete de la divisa americana”, remata Alfred López en el capítulo ‘La fascinación yanqui de Fidel Castro’ de su espléndido libro.

Ya está tardando en leer ‘Esto no estaba en mi libro de Historia Política’, de Alfred López.

Puedes seguir a Alfred en su crujiente blog Ya está el listo que todo lo sabe.