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¿Se sienten los chilenos como en casa cuando viajan a Noruega?, ¿Tienen los sudafricanos algún tipo de afinidad con Italia? Ambas cuestiones pueden parecer un brindis al sol, pero tienen su aquel: Noruega y Chile comparten su forma alargada, igual que, por su parte, Sudáfrica e Italia son dos países “perforados”, el primero por Lesotho y el segundo doblemente, por el Vaticano y San Marino.

La geografía política estudia el efecto que tiene la forma de los países en sus coyunturas particulares. Según esta rama de la geografía, existen cinco formas básicas de países: compacto, apendicular, fragmentado, perforado y alargado (aunque hay quien añade otras dos más: estrangulado y circundado).

Alargado (Chile, Noruega, Vietnam…). Cuando el país es al menos 6 veces más largo que ancho. Chile no es seis sino 16 veces más largo, con sus apenas 240 kilómetros de anchura y sus 4.300 de longitud de punta a punta, suficientes para cubrir la distancia entre Madrid y Teherán. Le sigue a gran distancia Noruega, 430 kilómetros de anchura media y 1.750 kilómetros de norte a sur.

Algunas características de un país con esta forma son la diversidad de climas (del desierto de Atacama a la helada Patagonia austral en el caso chileno), y la complejidad de la dotación de infraestructuras de transporte y energéticas.ç

Perforado (Sudáfrica, Italia). Sudáfrica es el ejemplo más característico, con su reconocible forma de bola de boliche con el mini-Estado de Lesotho haciendo las veces de agujero para el pulgar. Italia también está perforado pero apenas se aprecia en su mapa, pues sus “agujeros” son microscópicos: el mini-Estado del Vaticano (media hectárea cuadrada) y el no mucho más grande San Marino (61 km2).

En este caso, las implicaciones son mucho mayores para el país rodeado, como en el caso de Lesotho, uno de los más pobres de África, con el índice de VIH más alto del mundo y una esperanza de vida de 42 años. En 2010 Sudáfrica se negó a convertir a Lesotho en su décima provincia.

Fragmentado (Indonesia, Filipinas, Corea, EEUU). Una distribución muy habitual entre los países archipiélago, como Indonesia, que se extiende en 17.508 islas entre el Índico y el Pacífico, 6.000 de ellas habitadas.

Un asunto con el que inexorablemente deben bregar los países fragmentados es con los movimientos independentistas, como sucede en Indonesia con la región de Aceh (isla de Sumatra) y en Filipinas con la provincia de Palawan, que intenta escindirse del país con la guerrilla del Frente Moro de Liberación Nacional.

Compacto (España, China, Bélgica). Sobre el papel, se trata de la más ventajosa de las configuraciones geográficas posibles. España es un buen ejemplo de país compacto, si no fuera por sus archipiélagos y sus colonias en África. Según apunta Frank Jacobs en Strange Maps, “un país morfológicamente compacto como China no ha logrado evitar el abismo entre su zona costera, altamente desarrollada económicamente, su interior empobrecido y un oeste en el que siempre resuenan los truenos del separatismo”.

España tampoco es ajena a las tentaciones separatistas: compacto no significa homogéneo.

Apendicular (Tailandia, Grecia, Mozambique, Afganistán). Se trata de estados compactos pero con bolsas fronterizas a modo de apéndices. Los estados apendiculares son los menos abundantes, exceptuando los perforados, aunque en la península malaya se encuentran dos: Tailandia y Birmania.

Por cierto, respecto a las preguntas que abren este artículo la respuesta es no/depende: Los sudafricanos se sienten tan afines con los italianos como, por ejemplo, con los lituanos.

Artículo original en Strange Maps, de donde están adaptadas todas las ilustraciones. Con información de Geografía Política (Rincón del Vago) y About.com.