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El satanismo se está convirtiendo en un actor inesperado en la lucha por los derechos civiles. Mientras en Estados Unidos, la Iglesia Satánica atrae cada vez a más fieles e incluso levanta estatuas a Belcebú, amparado en la libertad de culto, en España el emergente movimiento actúa como un espejo deformante de la religión católica (y musulmana) para defender la aconfesionalidad del estado.

En esta entrevista, Miguel Pastor, fundador de Satanistas de España y cabeza visible del movimiento, nos explica el proyecto satánico de convertirse en religión y su intención de erigir estatuas de Satanás en ministerios, cuarteles y juzgados.

 

 ¿Cómo habéis vivido los satanistas la súbita popularidad de movimiento a raíz del congreso del año pasado?

Muy contentos y con la sensación de haber empezado bien, aunque ha crecido mucho nuestra membresía y hemos tenido bastante trabajo. Ver a académicos hablar sobre satanismo en una universidad, de forma neutral y desde ciencias como la antropología o la filología es algo que desde luego llama la atención, y confiamos que haya servido para limar esos estereotipos que nos envuelven. También hemos vivido escenas muy surrealistas que han dado mucho que hablar, porque desde luego no esperábamos que nos echaran sal en las puertas del salón de grados o encontrar a gente de Movimiento por España armados con sprays de agua bendita.

Por lo que he podido escucharte, la figura de Satán no empieza a ser «demonizada» hasta Milton.

Si lo dije así, sería más bien al revés. En ‘El paraíso perdido’, Milton devuelve a Satán su imagen de ángel caído y le otorga una gran complejidad emocional, lo que supone un punto de inflexión respecto a las representaciones de siglos anteriores, más paródicas y monstruosas. Pero él era puritano, y lo seguía lo concibiendo como un ente maligno. Sin embargo, muchos autores del Romanticismo vieron en el Satán de Milton al primer rebelde y un símbolo de libertad, espíritu crítico y de la búsqueda del conocimiento: un héroe trágico al que comparaban con Prometeo. Otros grupos utilizaron a Satán como un símbolo contra las tiranías durante la Revolución Francesa y Americana.

 ¿Y por qué reivindicáis a Satán, en lugar de, por ejemplo, vindicar una ética agnóstica, desvinculada de mitos?

Porque, aunque no lo adoremos, nos inspira para ser nuestra versión más libre y potente, para convertirnos en nuestros propios dioses. Da igual que muchos lo podamos ver o no como un personaje literario. Tampoco sería correcto decir que el satanismo es agnóstico, porque en realidad caben varias religiosidades dentro del satanismo. La mayoría somos ateístas o agnósticos, aunque hay quienes ven a Satán o Lucifer como una entidad inteligente o una energía.

¿Convertirnos en nuestros propios dioses?

El satanismo es un movimiento bastante influido por Nietzsche. Esta «autodivinización» tendría mucho que ver con lo que él llama «el superhombre». Principalmente buscaríamos, además de alcanzar esta versión de nosotros mismos, marcar nuestro propio código ético y buscar nuestro placer de forma responsable. Más que hedonistas somos epicúreos.

El cristianismo es maniqueo, se plantea como una lucha entre el Bien y el Mal, y Satán, el Demonio, encarnaría al Mal. ¿Explica esto la airada respuesta a vuestro congreso por parte de los católicos?

La verdad es que los fundamentalistas piensan mucho más en nosotros que nosotros en ellos. Está claro que para el nacionalcatolicismo nosotros somos «los malos», como pensarían de cualquiera que defienda la aconfesionalidad y la neutralidad religiosa del estado. En la Complutense también han hablado representantes católicos y de otras religiones con normalidad, pero deben entender que no tienen la verdad absoluta y que también podemos participar. Cabe comentar que en la asociación organizadora, AJICR (Asociación de Jóvenes Investigadores en Ciencias de las Religiones) también hay católicos con la mente mucho más abierta y que colaboraron. Respecto a nosotros, no creemos que en la vida todo sea blanco o negro, y por supuesto rechazamos ese maniqueísmo moral.

Miguel Pastor.

Satanistas reivindica la visibilidad trans. Debo reconocer que la primera vez que oí hablar de los satanistas de EEUU me imaginaba que vuestras peticiones iban más por sacrificar bebés o fornicar con machos cabríos…

Pero es que todo es más razonable que sacrificar un bebé o follarse una cabra jaja. No verás a satanistas reivindicando esas cosas, por las mismas razones que te podría dar cualquiera.

Por las cosas que he ido explicando creo que se entiende por qué el tema de la libertad sexual y la igualdad de derechos del colectivo LGTB nos parece tan importante. En realidad el satanismo defiende cualquier tipo de relación sexual mientras sea consensuada, sin importar la identidad de género, la orientación sexual, el número de involucrados o sus fetiches.

Nos parece importante reivindicar esto, más aún cuando el Observatorio contra la LGTBfobia de la Comunidad de Madrid marca más de una agresión de media al día sólo en esa región, o cuando el paro entre las mujeres trans es superior al 80%. Frente a esto, me gustaría ver un Orgullo más reivindicativo. Sobra alcohol y falta mala hostia.

¿Simplificando mucho, puede decirse que el satanismo es de izquierdas y el catolicismo de derechas?

No. Existen satanistas de ideologías muy diferentes a izquierda y derecha, y lo mismo con el catolicismo lo mismo. Sólo podrían afirmarse cosas así si hablamos de corrientes o grupos concretos, pero en términos generales me parecería simplificar demasiado… y lo mismo pasa con el catolicismo.

¿Qué ideas equivocadas tenemos sobre Satán?

Ésta es una pregunta difícil, porque la forma en la que se conciben a todas las divinidades (hables de Dios, Satán, Thor o Artemisa) es voluble y cambia según el contexto histórico, geográfico y la persona, aunque haya rasgos comunes en el ideario colectivo. No hay una ortodoxia en este sentido ni nos interesa marcar una, por lo tanto sería incoherente desde nuestra filosofía decirle a alguien que lo «ha interpretado mal», ya que entre nosotros también hay diferencias. Creo que en realidad hablamos de algo que depende más de sistemas de valores. Para algunos la obediencia a un supuesto ser superior es un valor positivo, para otros todo lo contrario.

¿Vais a erigir una estatua a Belcebú, como hicieron en Arkansas?

Si algún edificio o acto público cuenta con símbolos de una confesión religiosa, ¿por qué no invitarles a incluir también los nuestros? O todos o ninguno, en eso consiste la aconfesionalidad del estado.

Estatua de Belcebú en Arkansas. Muy pronto, también en Sevilla…

¿Esto está en la línea de lo que promulga la religión paródica del pastafarismo?

Entiendo que el pastafarismo nace como una parodia contra el creacionismo y su enseñanza en las escuelas estadounidenses. No conozco al 100% sus intereses, pero creo que tampoco han progresado en España. Nosotros creemos de verdad en lo que hacemos e intentaremos llegar más lejos.

¿Cuántos simpatizantes satanistas estimas que hay en España?

No hay datos al respecto, y es un número muy difícil de estimar. Pero, en el menor de los casos, hablamos de cientos o de miles.

¿Queréis ser reconocidos como un culto religioso, como ya sucedió en EE.UU.?

Sí. Intentaremos que se nos reconozca como comunidad religiosa, como ya ha ocurrido en EE.UU. y en Suecia.

¿Con qué objeto?

En España, confesiones como la evangélica, islámica, judía y, sobre todo, la católica, tienen privilegios respecto a otras a nivel fiscal, educativo, en el ejército, etc. Y cualquier persona con conocimientos de derecho eclesiástico tiene claro que el garante de la igualdad y la neutralidad religiosa es la aplicación verdadera de la aconfesionalidad, que está recogida en nuestra constitución, pero no se aplica.

¿Habéis iniciado ya el proceso? ¿cuáles son los trámites?

En realidad el proceso ya empezó con la creación de esta asociación. Un requisito es demostrar que se tiene una comunidad con un mínimo de participantes y actividad, cosa que estamos haciendo. Próximamente le haremos la correspondiente solicitud al Registro de Entidades Religiosas.