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El próximo viernes 13 de noviembre se celebra el Día de las Librerías, si bien los libreros tienen poco que celebrar: la crisis del covid-19, se está cebando con las librerías, igual que con el resto del pequeño comercio y la hostelería, y las magras compras de los que aún se pueden permitir adquirir algún libro van a parar casi siempre a manos de Amazon: concretamente el 47% de las ventas de libros durante el estado de alarma, frente a un escaso 6% de las webs de las librerías, según un informe de la Federación de Gremios de Editores.

Para plantar cara al gigante del comercio electrónico, los libreros se han unido y han creado TodosTusLibros.com. La iniciativa parte de Cegal, la asociación que agrupa a 1.600 librerías de toda España, 140 de las cuales ya han empezado a vender a través del citado portal, sumando un total de 1,2 millones de títulos.

Foto: Paco Santamaría / Burgos Conecta.

El proceso de venta en TodosTusLibros (TTL) es muy diferente al de Amazon: cuando el lector busca un título en TTL, el buscador devuelve todas las librerías en las que está disponible el volumen en cuestión. El comprador puede entonces comprar el libro en la librería de su elección o bien reservarlo e ir a comprarlo en mano, recuperando este vínculo presencial que estamos perdiendo paulatinamente con la virtualización del comercio y las relaciones humanas.

La web incorpora funcionalidades de red social, tipo Goodreads, como comentarios sobre los libros leídos, listas de libros deseados y estanterías de recomendaciones. De hecho, TTL es un proyecto que viene gestándose a fuego lento desde hace una década: la plataforma funcionaba desde 2011 como buscador bibliográfico, según explica Cegal en su página web.

Amazon es un bazar, no una librería

Bien es sabido que Amazon empezó siendo una librería online hace 25 años. El motivo no tiene que ver con la bibliofilia de Jeff Bezos, sino de un astuto análisis de mercado por parte de su fundador: Bezos se dio cuenta a finales del siglo pasado de que las librerías físicas no podían albergar en sus estanterías los millones de títulos que se publican cada año, y mucho menos el catálogo histórico.

El avispado empresario se dio cuenta de que allí había una oportunidad de oro: los kilómetros de estantería, carísimos en el centro de una ciudad como Nueva York, Madrid o París, se abaratarían muchísimo en un almacén en mitad de la nada y, a cambio, el catálogo podría ser infinito. Por si fuera poco, Amazon se benefició en sus inicios del prestigio del libro en papel, y muchos vimos en la start-up una evolución -necesaria y deseable de vetustas librerías como Barnes & Noble o La Casa del Libro.

Pero a Amazon le daba igual vender libros que gafas de sol o recambios de moto, tal y como relata el escritor Jorge Carrión en este artículo de Jotdown: ‘Contra Amazon: siete razones’, resumen de su libro homónimo de 2007. Aunque sigue vendiendo más libros que nadie, esta actividad es marginal en su inmenso negocio (40.000 millones de dólares de ventas anuales).

Ya estás tardando en visitar TodosTusLibros.com. Con información de InfoLibre, Jotdown y Cegal.