Es más fácil pillar a un racista que a un cojo. Si la semana pasada era Ortega Smith quien aseguraba que sus “anticuerpos españoles iban a vencer al virus chino” (después de infectar a medio pabellón de Vistalegre), el pasado día 17 fue otro notorio racista quien hacía una desafortunado comentario acerca del coronavirus.

Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump les dijo a los reporteros allí congregados que no tenía ningún problema con que alguien de su equipo se refiriese al coronavirus con los apelativos racistas de “Kung Flu” o “gripe china”.

El comentario racista vino después de que la reportera de origen chino Weijia Jiang denunciara en Twitter que «un miembro del equipo de la Casa Blanca se ha referido en mi cara al #coronavirus como “Kung-Flu”». Me pregunto qué dirán a mis espaldas”:

El tuit ha provocado 145.000 respuestas, ninguna ella de la Casa Blanca, y eso por una razón muy sencilla: ni Trump ni nadie de su equipo entienden que el chiste pueda resultar racista. De hecho, el propio Trump considera que el, dado que el virus se originó en China, tiene todo el derecho a llamarlo “el virus chino”. Verbigracia:

Lo cierto es que, independientemente de su origen, el virus no sabe de nacionalidades ni de pasaportes. Valga recordar que la mismísima CNN “adjudicó” a Italia la “paternidad” del coronavirus en un controvertido mapa. Así empezó también la mal llamada “gripe española”.

Visto en Twitter. Con información de Strambotic, Business Insider y La Vanguardia.