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Los amantes de los gatos sabemos que estos animales hacen esencialmente lo que les da la gana. Recordemos, sin ir más lejos, este precioso ruso azul que no tenía suficiente con ser el “gato residente” de una casa (donde le llamaban “Pixi”) que se buscó un segundo hogar en el que le conocían como “Guarache”. La doble vida del gato gris mexicano.

Al otro lado del mundo, en Tailandia, este otro ejemplar no pudo resistirse a las delicias que ofrecía una pescadería de Chiang Mai, al norte del país. Según explica su dueño en Facebook, el minino había desaparecido tres días atrás y cuando volvió lo hizo ligeramente más rollizo y con una nota colgando del cuello en la que se podía leer:

«Su gato no dejaba de mirar las caballas en mi tienda, así que le di tres».

La nota venía acompañada con la dirección de la pescadería y el importe de la “multa”: 180 bahts (unos 5 euros), que el agradecido dueño no tardó en satisfacer.

Próxima parada: Kentucky Fried Chicken.

https://www.facebook.com/changpuaksiam/posts/1042473422845635

Visto en Facebook, con información de Strambotic.