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Cada cual pasa el confinamiento como buenamente puede. Ben Campbell, de profesión psicólogo y de hobby bromista, se compró una dentadura postiza gigante para “hacer un poco el tonto durante la cuarentena”. Pero su perrito, Thomas, un simpático yorkshire, tenía otros planes: disfrazarse con la cómica dentadura y pasearse por la casa, ante las risas de su dueño.

En el vídeo que compartió Campbell en YouTube se ve cómo Thomas asoma su dentuda sonrisa, primero tímidamente y después mirando a la cámara, luciendo la inverosímil dentadura gigante.

El dueño de Thomas, que para algo es norteamericano, ha decidido aprovechar la ocasión e intentar monetizar su canal de YouTube: «Si llego a los 1.000 suscriptores puedo mandar a Thomas al colegio», bromea. De momento, lleva 893. ¡Ánimo!

Visto en Facebook y YouTube.