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El pasado 4 de junio falleció por coronavirus un santón musulmán que aseguraba curar a los enfermos besándoles las manos. El hombre, originario del estado indio de Madhya Pradesh, se llamaba Aslam y, lejos de curar, contagió la enfermedad a otras 19 personas, según ha trascendido tras la investigación de las autoridades indias.

Al conocerse la noticia de la muerte del curandero, las autoridades de Ratlam empezaron a identificar a las personas que habían visitado a Aslam para recibir “tratamiento”. En su pesquisa, el gobierno halló que 19 de sus pacientes eran positivos del patógeno, al tiempo que localizó a otros 29 curanderos que aseguraban tener “tratamientos mágicos” para el coronavirus. Los curanderos fueron puestos en cuarentena y permanecerán así hasta que hayan dado negativo en el test de Covid-19.

El difunto Aslam aseguraba curar el coronavirus besando las manos de los pacientes afectados, un “tratamiento” que, lejos de curar la enfermedad, habría servido para propagarse entre la comunidad. 19 de sus pacientes han dado positivo y el distrito se ha convertido en un “punto caliente” de la enfermedad: con 85 nuevos positivos en la última semana, 19 de ellos directamente relacionados con el falso curandero.

El culto al ‘Corona Mai’

Lo que no cura un santón lo hará la oración. Entre tanto y como informábamos la semana pasada, ha nacido una nueva religión en varios estados de la India que adoran al coronavirus como si se tratara de una diosa: los creyentes del culto al ‘Corona Mai’ piden a la diosa para no ser infectados o curarse de la enfermedad pero, en el proceso de oración, el virus aprovecha para saltar de feligrés en feligrés.

Visto en OpIndia. Con información de Strambotic.