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En 2012, la fotógrafa Regina Valkenborgh era una estudiante de Bellas Artes en la Universidad de Hertfordshire (Reino Unido) cuando decidió crear unas cámaras estenopeicas a partir de latas de bebida, concretamente sidra.

Tras una serie de experimentos exitosos con fotografía de alta duración, Valkenborgh colocó las cámaras en un telescopio en el Observatorio Bayfordbury de la Universidad. Las cámaras permanecieron olvidadas en el telescopio, hasta que fueron retiradas el pasado mes de septiembre por el director técnico del observatorio, David Campbell.

La fotografía resultante se considera la imagen de mayor exposición jamás tomada y muestra los 2.953 arcos de trayectoria del sol al salir y al ponerse a lo largo de casi una década de cambio de estaciones. La cúpula del viejo observatorio de Bayfordbury puede verse a la izquierda de la imagen, mientras en el centro se aprecian, difuminados, los pórticos de acceso al centro, que fueron construidos en 2016, a mitad de exposición de la foto.

Esta otra foto, tomada por Valkeborgh con la misma técnica aunque durante “sólo” seis meses, muestra con mayor precisión ambas construcciones:

«Fue un golpe de suerte que la foto estuviera incólume y pudiera ser recuperada por David después de tantos años», explica Valkeborgh en una entrevista con WH Times.

La fotografía de larga exposición se utiliza a menudo para mostrar el paso del tiempo en una escena, y puede lograrse tanto en cámaras modernas como en las más antiguas dejando el obturador abierto durante un período prolongado. Hasta la fecha, el récord de la imagen de más larga exposición lo tenía el artista alemán Michael Wesely, con una imagen de seguimiento de cuatro años y ocho meses, período que ha duplicado -accidentalmente- la foto de Valkenborgh.

Visto en CNN. Con información de University of Hertfordshire y WH Times.