¡Comparte este artículo!

Éramos pocos y parió el rabino. Un popular rabino israelí instó a sus seguidores a no vacunarse contra el coronavirus, advirtiéndoles que hacerlo podría «convertirlos» en homosexuales. La afirmación del rabino Daniel Asor va en contra de los decretos emitidos por los principales rabinos de Israel y de todo el mundo, que han pedido a la sociedad ultraortodoxa que tome todas las precauciones contra la pandemia mundial, incluyendo la vacunación.

La comunidad Haredi ha registrado tasas de morbilidad extremadamente altas debido al reiterado incumplimiento de las directivas de distanciamiento social.

Asor, que tiene decenas de miles de seguidores en las redes sociales, no es ajeno a la polémica. En sus últimos sermones online, el rabino argumentó que «cualquier vacuna hecha con un sustrato embrionario, y tenemos pruebas de ello, causa tendencias opuestas. Las vacunas se toman de un sustrato embrionario, y lo hicieron aquí también, así que… puede causar tendencias opuestas».

Además de pretender un falso vínculo entre las vacunas y la homosexualidad, Assur también aboga por varias teorías de conspiración sobre el coronavirus, afirmando, entre otras cosas, que tanto el virus como las vacunas son el trabajo de un «gobierno mundial maligno», compuesto por los masones, los Illuminati, Bill Gates y otros, que están «tratando de establecer un nuevo orden mundial». Además, argumenta que el virus fue liberado para «sacrificar a la población mundial» y que las vacunas buscan promover este programa.

Asor llama a la Organización Mundial de la Salud y a los gigantes farmacéuticos Pfizer y Moderna «organizaciones criminales» que han engañado deliberadamente a los líderes ultraortodoxos para que apoyen las campañas de vacunación presentándoles datos falsos sobre sus componentes y su eficacia.

Dando más vueltas a su teoría de la conspiración, Asor afirma que la Federal Emergency Management Agency de los Estados Unidos, departamento que ha unido sus fuerzas con la Autoridad Nacional de Emergencias de Israel para luchar contra la pandemia, mantiene un «ejército brutal» en Israel que se incorporará en secreto a las fuerzas del orden locales para promover el nefasto programa del gobierno mundial.

Según señala el medio Israel Hayom, los principales rabinos de las comunidades sefardíes y ashkenazíes han considerado que las vacunas COVID-19 son seguras y están instando a sus seguidores a ser inmunizados.

En respuesta a la afirmación de Asor de que la vacuna podría cambiar la orientación sexual de una persona, Havruta, una organización que actúa para promover la tolerancia y la aceptación de las personas LGBTQ en la sociedad Haredi, respondió irónicamente que «actualmente se está preparando para dar la bienvenida a nuestros inminentes nuevos miembros».

Noticia original en Israel Hayom, vía Queerty.