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En la profética película ‘Viaje alucinante’ (‘Fantastic Voyage’, 1966), unos científicos se introducían en el interior de un cuerpo humano en un minisubmarino tripulado por cinco minipersonas, incluyendo, ojo, a Raquel Welch.

Cincuenta años después, un equipo de Instituto de Nanociencias Integrativas de Dresde (Alemania), creó el Spermbot, el primer espermatozoide robótico utilizando diminutos cilindros de metal.

Los científicos colocaron los espermatozoides dentro de estos micro-tubos magnéticos (de 30 micras de largo por 8 micras de diámetro). Para controlar el movimiento de los microtubos, el equipo utilizó campos magnéticos externos para dirigir a los espermatozoides camino del óvulo.

En los últimos años ha aumentado el número de hombres que sufre de astenospermia, una alteración que se produce en el hombre debido a una baja movilidad de sus espermatozoides.

El nanorobot ha sido utilizado con éxito con esperma de toro, pero aún no se ha utilizado en humanos.

Información y vídeos en ACS Publications. Con información de BBC.